MONZA, Italia, sep. 2, 2005.- El piloto español Fernando Alonso (Renault), líder del mundial con 24 puntos de ventaja sobre el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes), afronta este fin de semana el Gran Premio de Italia, la prueba más rápida del campeonato mundial de la Fórmula Uno. Después de los entrenamientos realizados por todas las escuderías de Fórmula Uno la pasada semana en el Autódromo de Monza, el escenario del mundial en el que más pruebas se han disputado, quedó una vez más muy claro, que los más rápidos son los McLaren-Mercedes de Raikkonen y el colombiano Juan Pablo Montoya, y tras ellos el Renault de Alonso.
Montoya en las pruebas estableció un nuevo récord de la pista, 1:19.183. y también el de velocidad punta en un circuito de Fórmula Uno, 372,2 km/h.
La única posibilidad de Alonso para lograr su séptima victoria de la temporada es que Raikkonen y Montoya fallen, lo que tiene claro el español es que tendrá que presionarlos como ya ha hecho en otras ocasiones con muy buenos resultados.
Hace dos semanas, cuando todo parecía indicar que los McLaren-Mercedes lograrían el doblete, la presión de Alonso sobre Montoya, hizo que éste se saliera de la pista a dos vueltas del final y lograra dos puntos más, muy valiosos.
En un circuito como el de Monza, en el que las frenadas y la tracción cuentan mucho, Fernando Alonso piensa que debe estar más cerca de los McLaren, pero cree que hasta Brasil, donde el motor recibirá la última evolución, el Renault no podrá competir de igual a igual con sus rivales, en un circuito que le es favorable.
Si el duelo entre Fernando Alonso y Kimi Raikkonen interesa a todo el mundo, no sucede lo mismo en Italia, donde sólo cuenta Ferrari. Si los autos rojos van bien, como ha ocurrido en los últimos años, el viejo autódromo se llena, si no, como sucede esta temporada, la gente le da la espalda.
Ya sucedió esto en la primera prueba disputada en territorio italiano, el Gran Premio de San Marino en Imola, y lo mismo sucede en Monza, donde los organizadores han tenido que recurrir a las rebajas, para que las tribunas ofrezcan un buen aspecto.
El director deportivo de Ferrari, el francés Jean Todt, ya ha pedido disculpas a los aficionados y les ha advertido que si logran subir al podio sería una proeza.
Michael Schumacher, acostumbrado a presentarse como campeón del mundo, este año lucha por el tercer puesto del mundial y su compañero de equipo, el brasileño Rubens Barrichello, vencedor el pasado año de esta prueba, se despedirá de los aficionados de Ferrari, el año próximo manejará para BAR-Honda, con más pena que gloria, porque hasta entrar en los puntos (ocho primeros), puede ser difícil para los pilotos de Ferrari.
Si se tiene en cuenta que la pasada semana todos los equipos rodaron en este circuito, el italiano Giancarlo Fisichella, compañero de Fernando Alonso, en un día cubrió la distancia de tres Grandes Premios y el español la de dos y medio, la actividad en la pista en los entrenamientos libres del viernes va a ser muy escasa.
Dado que a la mayoría de los pilotos les corresponde utilizar un motor nuevo, como el caso de Alonso y Raikkonen, que la semana próxima se disputa el Gran Premio de Bélgica, en el exigente circuito de Spa-Francorchamps, que la elección de los neumáticos para el fin de semana se realizó la pasada semana, se va a rodar muy poco el viernes y el sábado.
El domingo se realizará el Gran Premio de Italia, decimoquinta fecha de la temporada 2005, de la máxima categoría del automovilismo.