CANTABRIA, España, sep. 9, 2005.- El español Samuel Sánchez, del Euskaltel, uno de los eternos segundos del pelotón, se estrenó en la decimotercera Vuelta a España disputada entre Burgos y Ampuero, de 193 kilómetros, al aprovechar un despiste del colombiano Mauricio Ardila, quien levantó los brazos confundiendo la pancarta del paso de montaña con la de meta, en una jornada sin cambios en la general, con el ruso Menchov al frente. Sánchez, a sus 27 años, encontró la gloria que tanto ha perseguido de la manera más curiosa e inesperada, aunque merecida, por haber sido más espabilado en la recta de meta que Ardila (Davitamon) y el español Oscar Pereiro (Phonak).
El colombiano demarró ante Pereiro y se puso al frente en el momento de la verdad, iba lanzado por la victoria, pero no se percató de que el cartel de la montaña está siempre antes que el de meta. Mientras era presa de un fallo de juvenil, Sánchez llegaba desde atrás sonriendo para adelantar y cambiar de una vez por todas su fama de "eterno segundón".
El asturiano, con 4 victorias en su palmarés, firmó su estreno cerca de casa y en la jornada que tenía marcada desde que se presentó el recorrido de la Vuelta. "Entrenándome con Benjamín Noval e Isidro Nozal por estas carreteras bromeé diciendo que esta etapa sería para mi. Es increíble que así haya sucedido", explicó.
Después de "más de diez segundos puestos", Sánchez ganó en el Santuario de la Bien Aparecida con un tiempo de 4h.0340, a una media de 47,534 kms/hora, ritmo que adelantó la llegada del pelotón en una hora. A cuatro segundos pasó Pereiro, quien intentó el despegue varias veces sin éxito, y a 8 Ardila, contrariado "por esas cosas que a veces pasan en el deporte".
Los favoritos entraron juntos, como viene siendo habitual. El líder Menchov (Rabobank), Roberto Heras (Liberty), a buen nivel a pesar de las heridas de la etapa anterior, cruzaron la meta a 49 segundos, acompañados de Carlos García Quesada (Comunidad Valenciana), Carlos Sastre (CSC), Francisco Mancebo (Illes Balears) y Santos González. La jerarquía aplazó el combate más esperado para Los Lagos de Covadonga, donde esperan las rampas más duras de la presente edición.
Antes del pintoresco desenlace en la cima de Ampuero, la etapa tuvo otro susto con una caída masiva (km 22), en la que se vio involucrado Paco Mancebo y obligó a retirarse a Manuel Beltrán y al belga Tom Steels. Este tuvo que ser trasladado al hospital con traumatismo craneal.
El siguiente incidente lo protagonizó un camión que se quedó atravesado en el Portillo de la Sía, por lo que el pelotón se vio privado de este paso de primera, que era el aliciente del día.
En el kilómetro 45, el cántabro Constantino Zaballa se decidió a salir del grupo. Tras abrir hueco recibió una numerosa visita de cerca de 20 corredores, entre los que se encontraban el italiano Petacchi, el colombiano Ardila y David Latasa. Por detrás se formaban equipos de persecución que impedían que cuajara la escapada inicial. Mientras, los favoritos, pasaban un plácido día bajo el sol.
En el kilómetro 185 los escapados eran ocho. Se mantenían Zaballa, que soñaba con ganar en su tierra, Lastras, Horrach, Sevilla, Ardila, Pereiro y Samuel Sánchez. Sucesivos ataques de Pereiro permitieron al gallego que ganó en el Tour la etapa de Pau marcharse junto a Ardila a tres kilómetros de la meta. Juntos llegan al último kilómetro, donde empiezan con el juego de las miradas de control.
Ardila, ante la proximidad de Sánchez y Sevilla, decide arrancar, y cuando pasa por la pancarta de la montaña se cree ganador y levanta los brazos. Pereiro, justo de fuerzas no reaccionó, y por detrás conocedor de la "cantada" del colombiano, se presentó feliz el ovetense Samuel Sánchez, el único corredor no vasco del Euskaltel. Por fin pudo dedicar una victoria a su madre, que falleció hace cinco años, y al abuelo de su mujer, que desapareció hace dos días. "Al menos una alegría para todos", resumió.
La decimocuarta etapa de la Vuelta entre La Penilla y Lagos de Covadonga, de 172,3 kilómetros es la más esperada por la afición y promete ser trascendente para la clasificación general. La carrera regresa a su lugar más emblemático tras 4 años de ausencia. Tres puertos de segunda (Carmona, Ozalba y La Hoz) y uno de tercera (Alto de Ortiguero) servirán de aperitivo antes de afrontar el coloso asturiano.