MONTECARLO, Mónaco, sep. 11, 2005.- La IAAF cerró el curso 2005 con la Final Mundial del Gran Premio y con la elección, por segundo año consecutivo, de la rusa Yelena Isinbayeva y el etíope Kenenisa Bekele, como reyes del atletismo universal. Ambos, a sus 23 años, han sabido superarse a sí mismos y remontar situaciones adversas para ganarse a pulso, con permiso de otras grandes figuras, su segunda nominación consecutiva como mejores atletas del año.
Bekele vivió la tragedia de la pérdida de su novia en enero. "Comencé el año con una tremenda desgracia. No esperaba regresar a la competición de esta manera, y lograr este premio me hace muy feliz después de sufrir esta gran tragedia", dijo sobre el fallecimiento de su novia Alem Techale el 4 de enero.
"Estar a estas alturas es una absoluta sorpresa. Lo he conseguido gracias a la gente que tengo a mi lado, que siempre me ha apoyado", comentó el etíope, quien ganó el oro en los 10.000 metros en los Mundiales de Helsinki, lo 'adornó' rebajando el récord de esa distancia en Bruselas (26:17.53) y volvió a hacer 'doblete' -la cuarta vez- en los Mundiales de Cross.
Por su parte, Isinbayeva ha solventado con su poderío la carencia de rivales para elevar de manera paulatina la plusmarca universal de pértiga y dejarlo, por ahora, en 5,01 metros, marca obtenida en la final mundialista de Helsinki, ya que después no ha podido con los 5,02.
Isinbayeva aprovechó el invierno para proclamarse campeona de Europa bajo techo en Madrid con récord universal (4,90), y tras alcanzar los cinco metros en Londres en Helsinki ganó con 41 centímetros de margen, la diferencia más amplia de la historia en los Mundiales o Juegos Olímpicos.
Sin oponentes reales, las únicas trabas las parece encontrar en la climatología -puso en peligro su récord en Helsinki- y en sus propios límites.
Isinbayeva reconoció tras ser galardonada que estaba "muy feliz" por conseguir el premio anual por segundo año consecutivo. "Esta temporada ha sido muy interesante pero también muy difícil. Superar los cinco metros y ganar los Mundiales ha sido algo magnífico, ahora espero que la próxima temporada sea igual", apuntó.
La IAAF quiso reconocer también la brillante campaña que han cuajado el velocista estadounidense Justin Gatlin y la fondista etíope Tirunes Dibaba, autores de sendos dobletes mundialistas en los 100/200 y 5.000/10.000.
Así mismo, se acordó de los espectaculares Mundiales que cerró Rashid Ramzi, marroquí nacionalizado por Bahrein, quien consiguió un histórico doblete en 800 y 1.500 en Helsinki'05, algo que nadie conseguía en categoría senior desde que lo logró en los Juegos de 1964 Peter Snell.
La Federación no quiso olvidarse de dos históricos como Wilson Kipketer, keniano nacionalizado danés, y el finlandés Lasse Viren, a los que galardonó en el apartado de leyendas del atletismo, y premió al joven británico de 16 años Harry Aikines-Aryeetey por ganar los 100 y 200 en los Mundiales Juveniles.
Los premios anuales fueron el colofón a dos días de competición en el estadio Luis II, en el que los más 'regulares' de la temporada, los que habían acumulado más puntos en las reuniones, cerraron la campaña en dos jornadas en las que hubo lugar en determinados casos para las revanchas de Helsinki'05 así como para confirmar lo ocurrido en el Olímpico finlandés.