FRANCORCHAMPS, Bélgica, sep. 12, 2005.- El segundo puesto obtenido por Fernando Alonso (Renault) en el Gran Premio de Bélgica, el primero en el que tenía opciones matemáticas de proclamarse campeón del mundo, le ha permitido estrechar más el cerco sobre el título, y ahora ha pasado de necesitar 14 puntos en cuatro carreras a precisar sólo seis en las tres carreras que faltan. Si en Bélgica el abanico de posibilidades de Alonso ya era amplio, ahora, con vistas al Gran Premio de Brasil dentro de 13 días, el panorama estadístico se ampliado con una paleta de oportunidades mucho más factibles para el español.
En el circuito de Interlagos a Alonso le bastaría acabar en alguno de los tres primeros puestos independientemente de lo que hiciera su rival.
En el caso de que Raikkonen acabe segundo, Alonso sería campeón siempre y cuando acabe cuarto o quinto, y si el finlandés es tercero, el español se coronaría con una sexta o una séptima plaza en Sao Paulo. Si el piloto de McLaren es cuarto, Alonso podría conformarse con el punto que le otorgaría el octavo lugar, y si es quinto, el de Renault podría acabar fuera de los puntos.
Fernando Alonso llegó muy cauto a Bélgica, en donde no quiso ni hablar de las opciones matemáticas que tenía de lograr el título. Su único objetivo antes de la carrera de Spa-Francorchamps era tratar de sumar los 14 puntos que le bastarían en las cuatro carreras que faltaban. Ahora, con una carrera menos, el objetivo que se ha marcado está en sumar seis puntos entre Brasil, Japón y China.
En Bélgica el coche volvió a ser el aliado de Alonso. En las 16 carreras disputadas la fiabilidad ha sido el gran aliado de sus dotes como piloto para mantenerse en el liderato desde la segunda cita del certamen, el Gran Premio de Malasia.
Alonso completó una carrera sin fallos. Se mantuvo lejos de los problemas porque el que tiene que arriesgar es otro. Él sabe que paso a paso el título se aproxima cada vez más a ser una realidad.
Además, a su rival sigue sin acompañarle la fortuna. El domingo ganó en Spa Francorchamps, pero el abandono por accidente de su compañero de equipo cuando marchaba segundo permitió a Alonso sumar dos puntos más de los que, a falta de cuatro vueltas, parecía que iba a llevarse.
Pese a todo, Raikkonen sigue evidenciando que tiene el mejor coche del momento, lo que le ha permitido, pese a los problemas, empatar con Alonso en número de victorias esta temporada (6).
La próxima cita del Mundial, el Gran Premio de Brasil, es la segunda en la que Alonso tiene opciones de ganar el campeonato. Sus resultados allí invitan al optimismo, ya que en 2003 acabó tercero, a pesar de un fuerte accidente al final del gran premio, y tras partir desde el décimo lugar, y en 2004 fue cuarto tras comenzar la carrera desde la octava plaza.
Otro dato para el optimismo es que en Brasil pretende estrenar una versión mejorada de su Renault R25, con un motor más potente y un conjunto aerodinámico con el que pretenden que la actual diferencia con los McLaren se estreche en el tramo final del campeonato.