SHANGAI, China, oct. 17, 2005.- Fernando Alonso y las escudería Renault se han proclamado campeones del mundo de Fórmula Uno de la presente temporada, finalizada el domingo en el circuito de Shangai con la disputa del Gran Premio de China, y son dignos merecedores de los títulos, a pesar de que el director de la escudería McLaren, Ron Dennis, su principal rival, los haya puesto en duda. Dennis puso primero en cuestión que Fernando Alonso fuese merecedor del título de campeón del mundo y arremetió contra los pilotos sudamericanos -él tiene uno, el colombiano Juan Pablo Montoya, aunque quizás no lo aprecie mucho-, contra los italianos, franceses y españoles y los acusó de correr a la defensiva para sumar puntos.
No comprendía Ron Dennis que su piloto, el finlandés Kimi Raikkonen, con mas victorias que Fernando Alonso no fuese campeón del mundo, pero al concluirse el Mundial, el español ha logrado siete victorias, las mismas que Raikkonen, en seis ocasiones han conseguido el primer puesto en la formación de salida, pero Fernando Alonso ha terminado en 15 ocasiones en el podio, frente a los 12 de su rival.
Alonso ha conseguido la tercera mayor puntuación en la historia del campeonato con 133 puntos, tras el alemán Michael Schumacher (Ferrari) en 2002 y 2004 (144 y 148) y al final ha terminado con 21 puntos de ventaja sobre Raikkonen, es decir más de dos Grandes Premios de ventaja.
No se puede decir que Fernando Alonso haya corrido a la defensiva para asegurarse el título, porque gracias a su presión sobre Raikkonen en el Gran Premio de Europa al finlandés se le rompió la suspensión en la última vuelta debido a las vibraciones producidas en un neumático dañado al pasarse de frenada en un par de ocasiones; y esa misma presión hizo salirse a Montoya en la última vuelta del Gran Premio de Turquía y perder el segundo puesto en beneficio del asturiano.
La escudería McLaren ha contado con la enorme ventaja durante toda la temporada de disponer de un tercer coche en los entrenamientos libres del viernes y de un gran piloto llamado Pedro de la Rosa, que ha trabajado infatigablemente para hacer competitivo un coche que en las primeras carreras dejaba mucho que desear.
Gracias al trabajo de Pedro de la Rosa, autor los viernes del mejor tiempo - y en la carrera que disputó, Gran Premio de Barhein, en la que fue cuarto, logró mostrar su competitividad y dar la vuelta rápida en carrera -, Raikkonen y Montoya se encontraban con la elección de los neumáticos hecha y podían ahorrar motor en los entrenamientos libres, aunque luego se rompiera.
Si McLaren-Mercedes no ha ganado el título de constructores no ha sido porque los comisarios de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) no le echaran una mano en las cuatro últimas carreras, Bélgica, Brasil, Japón y China.
En Bélgica, cuando se neutralizó la carrera y se detuvieron todos los coches a la vez para repostar, con Montoya en el primer puesto, Raikkonen frenó su marcha para permitir que los mecánicos de McLaren terminaran la operación y no tener que esperar cuando él llegara, con la correspondiente pérdida de puestos.
Ayer en Shangai hizo lo mismo el italiano Giancarlo Fisichella y le sancionaron con una pasada por la calle de boxes, que le hizo perder el podio en beneficio de Ralf Schumacher (Toyota).
En Brasil Kimi Raikkonen se pasó de frenada en la primera curva en la sesión de clasificación e hizo un plano al neumático delantero izquierdo. Los comisarios de la FIA le permitieron cambiar esa rueda antes de la salida, por tanto sin ninguna penalización, en vez de obligarle a tomar la salida y detenerse en la primera vuelta a cambiarla.
En Japón Raikkonen volvió a romper el motor en los entrenamientos libres, lo que le suponía la perdida de diez puestos en la formación de salida, pero al final partió justo detrás de Alonso, en el puesto 17, sin perder una sola plaza, porque los comisarios interpretaron que entre los dos artículos en conflicto era preferible aplicar el que dejaba en el fondo de la formación de salida a los tres coches que no habían terminado la vuelta de clasificación.
Fernando Alonso tenía un coche para haber ganado en Japón y podía haberlo hecho, pero los comisarios de la FIA, cuando adelantó al austriaco Cristian Klien (Red Bull) al saltarse la variante, no vieron que luego le dejaba pasar para evitar la sanción. Cuando le volvió a pasar y ya se había distanciado, le ordenaron que le dejara pasar y, una vez que lo había hecho de nuevo, se dieron cuenta de que no había habido motivos para hacerlo, pero ya era tarde y el tiempo perdido le hizo perder la carrera.
A pesar de estas trabas en el final del campeonato Renault ha conseguido el Mundial de constructores simplemente porque durante toda la temporada ha tenido el coche más completo, rápido y fiable, y al mejor piloto, Fernando Alonso, y ambos son dignos campeones del mundo, aunque haya a quien le haya dolido.