LONDRES, Inglaterra, oct. 24, 2005.- La Fórmula Uno está modificando las pruebas de clasificación para la temporada próxima y también ha resuelto permitir los cambios de neumáticos durante las carreras en 2006. Las modificaciones fueron acordadas este lunes en una reunión de la Comisión de la F1 en Londres. La comisión también aceptó estudiar un nuevo diseño en el alerón trasero, posiblemente para el 2007.
En cambio, la comisión no registró avances significativos en las negociaciones con los cinco fabricantes principales, Renault, DaimlerChrysler, BMW, Toyota y Honda.
Estos comprenden la mitad de la grilla actual de la F1 y están proyectando una nueva serie para el 2008.
Bajo las nuevas reglas, la clasificación en 2006 se realizará en tres etapas. Los cinco autos más lentos quedan fuera después de 15 minutos y otros cinco después de los 15 minutos siguientes. Los autos restantes competirán en una sesión de 20 minutos para los primeros puestos en la grilla de partida.
En esta temporada se utilizó la clasificación en una sola vuelta. El sistema de clasificación se ha modificado últimamente para dar a los equipos menores más tiempo de televisión y provocar modificaciones en la grilla de largada.
El cambio más drástico --un alerón trasero nuevo diseñado para facilitar el paso-- fue presentado el lunes por el presidente de la FIA, Max Mosley. El presidente del organismo mundial también propuso volver a los neumáticos lisos y las ruedas más anchas en 2007.
"Con el apoyo y la colaboración de los equipos, tal vez sea posible introducir estos cambios en 2007", dijo la FIA en un comunicado.
La Comisión Fórmula Uno agrupa a la FIA, el director comercial de la F1 Bernie Ecclestone, los 10 equipos patrocinadores, promotores y fabricantes de motores y neumáticos.
La FIA y Ecclestone han hecho algunas concesiones para evitar que se vayan las escuderías. El año pasado, los cinco fabricantes firmaron un acuerdo para "correr juntos solamente en una serie que satisfaga los principios fundamentales de un campeonato mundial claro e imparcial".
La Asociación de Fabricantes de Gran Premio reclama mayor transparencia financiera y quiere que se limite el poder de la FIA.
Según trascendidos, Ecclestone ha aceptado entregar a los equipos entre el 60 y el 70 por ciento de los ingresos de la F1. En 2003 los equipos recibían alrededor del 23 por ciento de los ingresos por derechos comerciales de la F1, según esas fuentes.
Un vocero de la AFGP dijo que no se registraron avances en las negociaciones el lunes.
"El resultado de la reunión de hoy de la comisión F1 no altera nuestra estrategia en absoluto", dijo el vocero de la AFGP, Xander Heijnen. "Continuaremos nuestros preparativos para la nueva serie".
Dijo que continuarán las negociaciones con la FIA y Ecclestone. Trascendió que los patrocinadores, los dueños de pistas y los avisadores están preocupados porque no se ha resuelto quién regirá este deporte, o si habrá una ruptura.
La AFGP sostiene que el problema principal es la FIA: cómo se gobierna, los derechos especiales de veto que otorga a Ferrari y su negativa a permitir el recurso a la Corte Arbitral del Deporte, con sede en Suiza, para resolver disputas.
La FIA tiene su propio tribunal.
La F1 promete cambiar drásticamente cuando finalice el llamado Acuerdo Concorde después de la temporada de 2007. El acuerdo establece los reglamentos de la F1 y la distribución de sus ingresos.