Presentan el Tour de Francia 2006



por: Agencia
Fuente: EFE




El ‘fantasma’ de Armstrong y de las drogas aparece en presentación, que tiene algunas modificaciones para el 2006






PARÍS, Francia, oct. 27, 2005.- La figura de Lance Armstrong planeó durante la presentación de la edición del Tour de Francia de 2006, por las continuas referencias a las sospechas de dopaje que pesan sobre el texano y por la incógnita por conocer quien ocupará el trono que deja vacante.

La ronda gala, que partirá de Estrasburgo el 1 de julio y llegará el 23 a París, contará con cinco etapas de alta montaña (dos en Los Pirineos y tres en Los Alpes) y cuatro de media montaña (22 puertos en total), tres llegadas en alto, dos contrarreloj individuales y nueve etapas planas.

Como si se negara a pasar la página del hombre que ha dominado con autoridad las últimas siete ediciones, la ronda gala presentó su recorrido del año próximo, el primero desde la retirada del estadounidense, con el pensamiento puesto en su figura.

Más que de la grandeza de un hombre que ha logrado algo único nunca conseguido antes, la figura de Armstrong fue evocada por las referencias al dopaje, después de que la prensa francesa revelara que se ha detectado EPO en la orina del ciclista recogida durante el Tour de 1999, el primero que ganó.

El director del Discovery Channel, el equipo de Armstrong -antes como corredor, ahora como embajador- reprochó al Tour haberle "señalado" durante el acto y prefirió referirse al futuro.

Se habló poco del recorrido de 2006, que será clásico y con pocas novedades. La única fue la supresión de la contrarreloj por equipos, algo que no sucedía desde 1999.

Más presente estuvo el tema del dopaje, porque los patrones del Tour no están dispuestos a "mirar a otro lado" mientras el ciclismo pierde prestigio. "Tenemos la responsabilidad de un líder", dijo Patrice Clerc, el presidente de ASO, propietario de la carrera.

El Tour pedirá ayuda a la Agencia Mundial Antidopaje para que practique controles, sobre todo en las semanas previas al inicio de la competición, una forma de "ser irreprochables" y acabar con las dudas.

La pérdida de credibilidad que supone la sospecha de dopaje que se cierne sobre el gran dominador de los últimos años duele al Tour y se espera que la ayuda de la AMA sirva para recobrar el prestigio.

La sacudida de las sospechas de dopaje sobre Armstrong han sido un terremoto que, en tiempo revuelto no ha querido hacer mudanza, por lo que el recorrido es clásico.

Todo el mundo coincidió en señalar al alemán Jan Ullrich y al italiano Ivan Basso como favoritos y que el Tour estará abierto, sin un claro dominador como lo era Armstrong.

Ullrich no viajó a París, pero Basso, que sí que lo hizo, no rechazó protagonismo e, incluso, afirmó que renunciará al Giro para preparar mejor la ronda gala. Su director, Bjarne Riis, se quitó presión y designó al alemán como favorito.

Los directores de los equipos ciclistas destacaron los muchos kilómetros contra el crono (115) y la dureza de los Alpes. El patrón del español Illes Balears, Eusebio Unzúe, calificó de "terrorífica" la última semana, en la que además de las cuatro etapas alpinas, incluida una con final en las 21 curvas del Alpe d'Huez, los ciclistas tendrán que disputar una contrarreloj de 56 kilómetros la víspera del paseo triunfal por los Campos Elíseos.

Alejandro Valverde será el jefe de filas del equipo, pero ni el ciclista ni el director quisieron reconocer que será uno de los hombres importantes de la carrera.

En el español Euskaltel, su director, Julián Gorospe, duda todavía si dará protagonismo a Aimar Zubeldia o a Iban Mayo, aunque señaló que si el segundo recupera la forma de hace dos años "el Tour puede ser para él".

Durante los 3.639 kilómetros de recorrido, el Tour recorrerá seis países: Francia, Alemania, Luxemburgo, Bélgica, Holanda y España, donde terminará la undécima etapa, en la estación de Pla-de-Beret, en la provincia de Lérida.

Desde que en 1996 se detuvo en Pamplona, el Tour no había tenido una meta en España.

El nuevo director del Tour, Christian Prudhomme, aseguró que las etapas reinas estarán en los Alpes, una la de Alpe d'Huez, que incluye la ascensión al desértico Izoard, y la otra con final en la Toussuire, tras haber subido el Galibier, la Croix-de-Fer, y le col del Mollard.

La primera semana, casi llana, terminará con una contrarreloj de 52 kilómetros que comenzará a perfilar la general. La víspera del final, otra crono de 56 kilómetros, terminará de darle su forma definitiva.


... y obtén información exclusiva,
promociones y descuentos GRATIS

Ingresa tu mail