WEST PALM BEACH, Estados Unidos, dic. 6, 2005.- Serena Williams testificó este martes que ella nunca acordó jugar contra hombres en un partido de ‘Batalla de los Sexos’ y tampoco autorizó a su padre para aceptar el trato a su nombre. Serena, su hermana Venus y su padre Richard Williams fueron demandados por un grupo de promotores que alega que la familia renegó de un contrato para jugar el partido en el 2001. La compañía CCKR alega en su demanda que el partido hubiese generado unos 45 millones de dólares.
Serena dijo al jurado que ella nunca tuvo intención de jugar el partido, y que nunca firmó un documento que aparenta tener su estampa.
"La única persona que tenía la autoridad era yo, y nadie nunca me preguntó si lo quería hacer", dijo la tenista. "Siempre he tomado mis propias decisiones y firmado mis propios documentos".
Se espera que Venus también testifique en el juicio.
La demanda alega que Richard Williams y su compañía, Richard Williams Tennis y Asociados, acordó a un contrato para que ambas hermanas participaran en el partido.
Serena dijo que su padre no tenía esa autoridad. "Siempre ha sido un padre y consultor. Mi papá nunca ha pedido ser un manejador", señaló.