MELBOURNE, Australia, ene. 26, 2006.- El argentino David Nalbandian se quedó a las puertas de otra final de un torneo grande, al ver escapar una ventaja de dos sets y de 4-2 en el decisivo ante el sorprendente chipriota Marcos Baghdatis en el Abierto de Australia. Baghdatis extendió este jueves su notable racha en el primer Grand Slam del año al vencer al cuarto preclasificado por 3-6, 5-7, 6-3, 6-4, 6-4.
Con el apoyo constante de los espectadores, el ex campeón mundial juvenil y 54to. en el escalafón mundial, terminó imponiéndose y se enfrentará en la final del domingo ante el ganador del partido que el favorito suizo Roger Federer y el alemán Nicolas Kiefer disputarán el viernes.
Una lluvia torrencial obligó a correr el techo de la Rod Laver Arena con al marcador 15-15 y Baghdatis en el saque en el game decisivo.
Al reanudarse el partido, Baghdatis perdió su primer match point con un revés apenas largo. Nalbandian envió un revés a la red para darle una segunda oportunidad, y Baghdatis liquidó el partido con su decimoquinto as, tras lo cual cayó de rodillas y agachó la cabeza.
Entre las mujeres, la belga Kim Clijsters (2) tuvo que abandonar el encuentro durante su semifinal contra la francesa Amelie Mauresmo debido a un esguince de tobillo. Mauresmo, que va por su primer título de Grand Slam, se enfrentará el sábado a la también belga Justine Henin-Hardenne (8), que venció 4-6, 6-1, 6-4 a la rusa Maria Sharapova.
Si bien ha llegado a las semifinales de los cuatro torneos grandes, Nalbandian no ha podido aún festejar su primer título. Fue subcampeón en el Wimbledon de 2002, pero no ha vuelto a disputar el partido decisivo.
"Duele bastante", dijo un cabizbajo Nalbandian, luego de la derrota en tres horas y media.
"Tuve muchas oportunidades para ganar el partido", añadió el campeón vigente de la Copa Masters. "No puedo entender cómo se me escapó".
De 24 años, el argentino había venido de menos a más en Melbourne Park. Tras un flojo inicio, Nalbandian vapuleó en tres sets al francés Fabrice Santoro en los cuartos de final, barriendo los últimos 14 games.
Pero indicó que ese partido le exigió el físico, al sufrir molestias abdominales de las cuales no se recuperó a tiempo.
"Me sentía un poquito mal en el abdominales al momento de servir", dijo Nalbandian.
Baghdatis ni se inmutó, luego que Nalbandian ganó los dos primeros sets. Alentado por la multitud, incluyendo su novia y varios familiares, el chipriota remontó.
Nalbandian parecía encaminarse a la victoria cuando se puso 4-2 adelante y con su saque en el quinto parcial. Pero otra vez Baghdatis mostró su casta, ganando todos los games siguientes.
El último game fue suspendido cuando empezó a llover fuerte, en momentos que Baghdatis sacaba con la pizarra 5-4 a su favor en el set y 15 iguales. Tras una pausa de 20 minutos, en la que se cerró el techo y se secó la superficie, el chipriota pudo cantar victoria.
"Es algo increíble", dijo Baghdatis, quien antes de Australia no había pasado más allá de la cuarta ronda en sus cinco intervenciones previas en torneos de Grand Slam. "Me tengo que despertar de este sueño".
"Todo lo metía. Estaba bien enchufado", añadió el chipriota, ganador de 17 de los últimos 21 puntos disputados con Nalbandian.
Aunque Nalbandian admitió que se sentía decepcionado por el desenlace, se expresó contento por su papel en el torneo, que lo catapultaría al tercer puesto del ranking mundial.
También le dio todo el crédito a Baghdatis, verdugo en las rondas previas de favoritos como Andy Roddick, Ivan Ljubicic, Radek Stepanek y Thomas Johansson.
"Es un gran jugador, muy duro", destacó Nalbandian. "Le ganó a varios grandes".