HOMESTEAD, Estados Unidos, mar. 26, 2006.- Si bien sólo un triunfo en Homestead lo hubiera dejado completamente satisfecho, el piloto mexicano Luis Miguel Díaz tomó su segundo podio consecutivo como un paso más hacia el título de la Grand American Series, en la división de prototipos. En mancuerna con el estadouniense Scott Pruett, el "Chapulín" Díaz llegó al óvalo de Homestead luego de obtener un triunfo que el cambió la vida, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, y con el firme objetivo de volver a llevarse la bandera a cuadros.
Sin embargo, en esta ocasión la potencia de los motores Porsche fue mayor y la dupla que conduce el auto 01 Lexus-Riley, del Ganassi Racing, tuvo que conformarse con un tercer sitio, que le sirve para seguir de lleno en la disputa por el campeonato.
"Logramos dar un paso más en la lucha por el título pero todavía restan muchas fechas y debemos mantener la racha ganadora, ya que estos puntos pueden ser la diferencia al final del año", explicó el piloto capitalino acerca de la carrera del sábado.
Díaz reconoció que fue difícil para los motores Lexus mantener el paso a los Porsche, fuente de poder utilizada por los ganadores de la tercera ronda del campeonato, Patrick Long y Mike Rockenfeller.
"La potencia de los motores Porsche en los circuitos que utilizan una parte del óvalo es muy superior y tuvimos que mantenernos al límite para poder responderles de la misma manera", señaló el "Chapulín".
Como lo ha dicho durante todo el año, afirmó que el campeonato de los prototipos, que tendrá su cuarta fecha dentro de dos semanas en las calles de Long Beach, es cada vez más competitivo y "eso nos obliga a que todos en el equipo Ganassi hagamos nuestro máximo esfuerzo".