MIAMI, Estados Unidos, mar. 27, 2006.- Un día después de la trágica muerte de Paul Dana en el óvalo de Homeasted, que enluteció al deporte estadounidense, surgieron dudas sobre por qué el piloto no disminuyó la velocidad y no se dio cuenta a tiempo del peligro. Los oficiales de la carrera investigan por qué con las luces amarillas de precaución encendidas, por el accidente de Ed Carpenter, Dana se estrelló el domingo en una práctica a más de 300 kilómetros por hora, con la parte trasera del auto de Carpenter.
Dana, de 30 años y conductor del equipo Rahal Letterman Racing, fue declarado muerto más tarde en el hospital Jackson, pero los comentaristas deportivos se preguntan hoy la forma inexplicable por la que el piloto no redujo la velocidad cuando la mayoría de sus colegas lo hicieron.
Por el contrario, Dana, un ex periodista que trabajó para Sports Illustrarted y Maxim, entre otras publicaciones, hizo realidad su sueno de competir en el automovilismo profesional, pisó el acelerador y rebasó en su bólido al menos otros dos autos antes de impactarse con Carpenter.
"Llevaba mucha velocidad y no estaba consciente de lo que estaba pasando a su alrededor", comentó Buddy Lazier, ex ganador de las 500 millas de Indianápolis y uno de los pilotos que Dana rebasó antes de impactarse.
El tacómetro del tablero del auto de Dana mostró que éste frenó sólo décimas de segundo antes del impacto, según informes extraoficiales. Su auto se partió en dos tras volar y dar una voltereta en el aire antes de caer en la pista.
El dueño de la serie IndyCar, Tony George, apuntó que no sabía lo que había pasado o si hubo alguna falla de alguien.
Bobby Rahal, propietario del equipo Rahal Letterman Racing, descartó que haya habido problemas de comunicación interna vía radio con Dana. "La señal de precaución era clara", dijo.
El presentador de televisión David Letterman, también dueño del equipo, emitió una declaración en la que señaló que aunque no conocía a Dana, estaban orgullosos de tenerlo en el equipo y "estamos muy tristes por este trágico deceso a tan temprana edad".
El otro piloto accidentado, Ed Carpenter, "saldrá bien" de sus heridas, dijo Larry Curry, director del equipo Vision Racing.
Paul Dana es el tercer piloto que fallece en la historia de la serie IndyCar. Scott Brayton fue el primero en morir durante una práctica para las 500 millas de Indianápolis de 1996.
Tony Renna falleció después en esa misma pista, en octubre de 2003, en una prueba de neumáticos Firestone.