MIAMI, Estados Unidos, mar. 28, 2006.- Autoridades de la Serie IndyCar (IRL, por sus siglas) descartaron una investigación criminal en la muerte del piloto estadounidense Paul Dana y dijeron que sólo habrá una revisión normal del incidente. Brian Barnhart, presidente de la IndyCar, dijo en una declaración a la prensa que tienen "un equipo que revisa cada accidente, existan lesionados o no".
Barnhart indicó que la revisión incluye el estudio del video del accidente de Dana, las marcas en la pista de los autos envueltos en el percance, la revisión del equipo y de la información electrónica registrada en el proceso de la carrera.
Tom Savage, vocero de IndyCar, dijo por su parte que la policía ha investigado la escena del accidente en el óvalo de Homestead y concluyó que no hay una instancia criminal que perseguir.
Dijo además que la revisión de la serie se centrará en reunir información para observar si se pueden hacer mejoras en las medidas de seguridad de los pilotos.
Paul Dana, de 30 años, murió el domingo en un hospital de Miami, luego que su auto se impactó a unos 300 kilómetros por hora en la parte trasera del auto de Ed Carpenter, que momentos antes se había estrellado contra el muro de contención y aún permanecía sobre la pista.
Comentaristas deportivos se preguntan todavía por qué en forma inexplicable Dana no redujo la velocidad cuando la mayoría de sus colegas lo hicieron al encenderse las luces amarillas de precaución.
La Serie IndyCar honrará la memoria de Dana este jueves en una ceremonia en ST. Petersburg, Florida, lugar donde se realizará este domingo la siguiente carrera del serial, mientras su familia planea un funeral privado en San Luis, Missouri, de donde era originario.