FLORIDA, Estados Unidos, mar. 30, 2006.- La rusa
Svetlana Kuznetsova, duodécima favorita, sorprendió a la número uno
del mundo y primera cabeza de serie, la francesa Amelie Mauresmo
(6-1 y 6-4) y se convirtió en la primera finalista del torneo de
Miami, donde espera a la ganadora del choque entre su compatriota
Maria Sharapova y la francesa Tatiana Golovin.
La raqueta de San Petersburgo, de veinte años, arrolló a la gala
para alcanzar su primera final en la temporada. Fue el reencuentro
del mejor tenis de la rusa, que se ganó el respeto entre la elite
del circuito hace dos temporadas, cuando se adjudicó el Abierto de
Estados Unidos en un año pletórico para el tenis de su país.
Ese curso se había apuntado los éxitos también en Eastbourne y
Bali, que añadió a los logrados dos antes en Helsinki y Bali. Llegó
a ser la cuarta jugadora del ranking.
En el 2004 su juego decayó. Terminó el año sin triunfos que
añadir a su historial y descendió en la clasificación mundial.
Rindió al margen de su talento. El que ha evidenciado ante la número
uno.
Mauresmo, con veintidós títulos a sus espaldas aunque sólo un
Grand Slam, el ganado esta edición en el Abierto de Australia, nunca
ha hecho dudar a la rusa. Fue incapaz de romper el servicio de
Kuznetsova en todo el partido. El resultado fue incontestable.
La jugadora de San Petersburgo ha tomado la medida a la francesa.
Después de tres derrotas seguidas e inapelables en los precedentes,
todos en el 2004, Kuznetsova esperó al 2006 para lograr su primera
victoria frente a Mauresmo. Fue hace unos meses. En Dubai. Ahora ha
repetido en Miami, donde ya está en su primera final de la
temporada.