Más de 50 millones de estadounidenses siguen el torneo por TV.
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Augusta National, la capital mundial del golf



por: Agencia
Fuente: EFE




El mundo del golf se concentra estos días en la edición LXX del Masters, el torneo de mayor tradición en el planeta






CIUDAD DE MÉXICO, México, abril, 6, 2006.- El Augusta National, el emblemático campo que acogerá desde este día la LXX edición del Masters, ha vuelto a alargar su recorrido, con un añadido de 141 metros lo que ha levantado malestar en la mayoría de jugadores.

Desde el primer Masters en 1931 este campo de golf ha estado envuelto en este proceso de cambios, que hoy continúa.

Ninguno de aquellos sufridos recolectores de algodón esparcidos por la finca en pleno corazón de Georgia, donde ahora se extiende el campo de golf y el club más exclusivo del mundo, el Augusta National, podrían imaginarse la maravilla que Bobby Jones diseñó y el torneo de golf que desde 1934 acoge el Masters.

El club Augusta National mantiene guardados en su cámara acorazada los secretos que han hecho de este torneo el más prestigioso del mundo y al mismo tiempo, el más rentable de cuantos se organizan en el mundo.

En su listado de poco más de 300 socios, vetado aún para las mujeres y en el que figura al menos un socio de raza negra, aparecen importantes magnates del petróleo, ilustres hombres de negocios y florecientes inversores. Uno de los últimos en entrar en esa elite fue Bill Gates, el multimillonario dueño de Microsoft.

Ni siquiera este club da a conocer el número real de socios que posee. Siempre se habló de no más de 300, pero nadie sabe a ciencia cierta el número de sus componentes y mucho menos, su identidad, salvo la de su director, Hootie Johnson.

En 1978 se incorporó el último socio al club Augusta National. Desde entonces ni uno más, salvo el mencionado Gates.

El torneo es visto sólo en los Estados Unidos por casi 50 millones de televidentes, cifra que se puede incrementar si Tiger Woods se asoma el último día al título.

El Augusta National es arrogante hasta en la manera de firmar sus contratos. El club marca las pautas a la CBS, en cuanto al tiempo de los cortes de publicidad, la colocación de las cámaras y la disposición del montaje, aunque abrió recientemente todos los hoyos a las cámaras en directo -antes sólo se podían ver del 10 al 18-.

Todo es exclusividad en Augusta. Los productos originales con el holograma del Masters tan sólo pueden comprarse en las tiendas del campo. Se estima que sólo por este concepto el club ingresa cerca de nueve millones de euros diarios.

El negocio es tal que el campo cierra sus puertas durante los meses de final de otoño e invierno para preparar el campo y que éste presente unas condiciones inmejorables.

Las entradas para el Masters se agotan con meses de anticipación sin que sepa cómo se distribuyen. No habrá abonos disponibles hasta el año 2017 aproximadamente, y el precio de las entradas en el mercado negro aumenta cada año hasta cifras estratosféricas.

LOS PARTICIPANTES

Jack Nicklaus, abuelo de 19 nietos y el golfista que posee la mejor marca de títulos (18) de 'Grand Slam', intuye que un buen día su compatriota Tiger Woods le dará alcance y batirá ese registro, un camino que el vigente número uno del mundo podría acortar en la LXX edición del Masters de Augusta.

Tiger Woods, quien defiende su título, vuelve a ser el favorito indiscutible en Augusta, máxime tras la nueva remodelación del campo (ha ganado 141 metros), y busca cifras de envergadura: su quinta Chaqueta Verde (cuarta en los últimos cinco años) y el undécimo título de Grand Slam.

Nicklaus centra ahora su actividad en el diseño de campos tras su retirada en el Open Británico de 2005 jugado en St. Andrews, a los 65 años. Cuando Jack cumplió 30 años, llevaba ganados ocho 'Grandes'. Tiger, que tiene esa edad, ya ha conquistado diez.

Cuentan que el joven Tiger tenía colgado en la pared de su habitación un póster de Nicklaus, en el que aparecían subrayados los 18 títulos de Grand Slam conseguidos por el Oso Dorado. El objetivo del ya prodigioso Tiger era poder algún día superar esa cifra.

Nicklaus ganó seis Chaquetas Verdes y Tiger, que lleva ya cuatro, puede ganar la quinta ante su manifiesta superioridad actual. Nadie en Augusta duda de que el californiano afrontará la última ronda en condiciones de victoria, un pensamiento que se acrecienta debido a la remodelación de seis hoyos (1, 4, 7, 11, 15 y 17).

Al campo que alberga el primer Grand Slam del año se le han añadido 450 metros en los últimos seis años, y muchos obstáculos se movieron para entrar en juego. Todo con el fin de contrarrestar el efecto "mágico" de los nuevos materiales en palos y, sobre todo últimamente, en bolas.

El año pasado se repartió una bolsa de siete millones de dólares, para el 2006 los premios se incrementarán.

EL SÍMBOLO DEL TRIUNFO

La Chaqueta Verde identifica a Augusta tanto como el Amen Córner o las azaleas (plantas) que adornan algunos de los greenes del club más elitista y emblemático de los Estados Unidos.

La prenda comenzó a ser utilizada por los socios del Club en 1937, tres años después de la inauguración del campo.

Las primeras chaquetas fueron adquiridas en Nueva York y se instó a los socios a comprarlas para que fueran utilizadas durante la competición del Masters.

Los socios actuaban como "marshalls" (supervisores de que el juego en el recorrido no sufriera contratiempos) para que de esta forma fueran fácilmente identificables.

El color de la chaqueta es el denominado "masters green" (verde masters) y está adornada con el logotipo del Augusta National en el bolsillo izquierdo del pecho. Este logotipo también aparece en los botones de bronce.

En 1949 se regaló la primera Chaqueta Verde al ganador del Masters. El vencedor fue ese año Sam Snead.

El campeón se lleva la chaqueta a su casa durante un año y la devuelve al club y la coloca en su casillero, cuando al año siguiente regresa a disputar el torneo.

Entonces, la prenda se guarda en el Augusta National y siempre está disponible para cuando el campeón visite el club.

Cuando el Masters está a punto de finalizar se seleccionan varias chaquetas con la talla del posible vencedor para que le sea impuesta en la ceremonia de presentación y entrega de trofeos.

Todos los ojos profesionales y amateurs del golf se concentras este fin de semana, en Augusta la capital del golf mundial.


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