BRESCIA, Italia, mayo 22, 2006.- El campeón olímpico Paolo
Bettini, del equipo Quick Step, por fin logró la victoria que
acariciaba en el Giro'06 y gracias a su fuerza y astucia se impuso
en un apretado esprint a otro de los segundones en las llegadas
masivas como es el alemán Olaf Pollack (T.Mobile).
De esta forma, los favoritos para el podio final llegaron de la
mano, ya que a partir de pocas horas el protagonismo les corresponde
a ellos con la presencia de las etapas de alta montaña por los
Alpes.
El esprint fue diferente al no estar ni Petacchi ni McEwen, por
lo que los aspirantes a la victoria eran muchos debido a la igualdad
entre ellos. Al final se impuso la experiencia de Bettini que
invirtió en los 189 kilómetros entre Mergozzo y Brescia en 4 horas,
15 minutos, 42 segundos lo que significa una velocidad media de 44,5
km_hora.
Tras él llegó Pollack dando tiempo al grupo principal en el que
estaban los primeros de la general que no sufre cambios y sigue
comandada por el italiano Iván Basso seguido del español José
Enrique Gutiérrez a 3:27 y el también italiano Savoldelli a 5:30
minutos.
La jornada respondió al guión establecido. Un excelente terreno
para las aventuras y también para los esprinters. En ambos casos
acapararon el protagonismo en un trazado llano como la palma de la
mano y previó al primer envite serio de etapas alpinas que
comenzarán dentro de pocas horas con la llegada al coloso Monte
Bondone, segunda llegada en alto de las cuatro previstas.
Los aventureros del día fueron varios de los corredores que ya
han hecho muchos kilómetros en escapadas que no han llegado a
ninguna parte en mayoría de las ocasiones. Una vez más el francés
Edaleine (Credit Agricole) y el italiano Missaglia (Selle Italia),
que en esta ocasión tuvieron como compañeros de aventura al sueco
Larsson (Francaise des Jeux), el español Mayoz (Euskaltel Euskadi).
Se fueron hacia el kilómetro 23, pero esta claro que a estas
alturas de carrera las fuerzas comienzan a estar un tanto justas en
muchos casos y los intereses en el gran grupo van aumentando por
diferentes motivos: por asegurar puestos de honor en la general y
por lavar la imagen con algún triunfo parcial.
El cuarteto, los protagonistas del día, no llegaron a los seis
minutos, a pesar de que ninguno de ellos era peligroso para
modificar los primeros puesto de la general que comanda el italiano
Iván Basso (CSC). EL mejor clasificado del cuarteto era el sueco
Erik Gustyav Larsson a casi hora y quince minutos.
La aventura de Mayoz, el elegido en esta jornada por el Euskaltel
Euskadi uno de los equipos más combativos en lo que va de carrera,
Missaglia, Larsson y Edaleine llegaba a su fin a falta de nueve
kilómetros tras 103 de fuga que como consuelo fue el acaparar
durante muchos kilómetros minutos de publicidad.
Tras la neutralización, ya en el callejeo de Brescia, una
situación un tanto extraña al no haber ningún esprinters nato, casos
del italiano Alessandro Petacchi que abandono a las primeras de
cambio por una caída y del australiano Robbie McEwen, ganador de
tres etapas y que dejo la carrera hace un par de días.
En ese esprint un tanto descontrolado las ruedas a seguir eran
las de clasificómanos como el italiano Paolo Bettini y los alemanes
Schmacher, ganador de la tercera etapa y Pollack que ha estado con
los mejores en las anteriores llegadas masivas, junto a las
revelaciones en las llegadas masivas el colombiano Leonardo Duque y
el argentino Axel Maxximiliano Richeze.
Al fin el campeón olímpico el italiano Paolo Bettini, del Quick
Step, lograba la victoria que había acariciado en las otras cuatro
llegadas masiva haciendo valer su experiencia y fuerza al alemán
Olaf Pollack (T.Mobile).
Así fue una jornada que no deparó sorpresa y los pocos esprinters
que quedan en carrera aprovecharon su penúltima oportunidad en lo
que resta de carrera y protagonizaron un magnífico esprints, pues
sus lanzadores se tuvieron que retirar muy pronto debido a la
amplitud de la calzada y por ello que la fuerza y astucia fuera la
clave, cualidades Bettini dejó claro ser un experto.
Mañana se disputará la décimo sexta etapa del Giro'06, primera
del periplo de cinco días de jornadas por carreteras de los Alpes,
entre Rovato y Trento/Monte Bondone, de 173 kilómetros.
Una etapa rompepiernas debido al continúo subir y bajar, aunque
tan sólo tendrán validez para el premio de la montaña el alto de
Lodrino, de tercera en el kilómetro 40 y después de superar
numerosos repechos llegar al kilómetro 155 donde comienzan las
primeras rampas de Monte Bondone donde esta la línea de meta.
Es el segundo final en alto de los cuatro previstos y su
ascensión sin ser de las más terroríficas, si es selectiva, pues son
17 kilómetros de ascensión con un desnivel muy regular, ya que las
máximas llegan al 13% y la media al 8%.