LAS VEGAS, Estados Unidos, jun. 2, 2006.- El púgil mexicano José Luis Castillo nuevamente fracasó este día en dar el peso para su combate de peso ligero en contra del estadounidense Diego Corrales, lo que provocó que el tercer enfrentamiento entre estos dos púgiles quedara en duda. Castillo nunca estuvo cerca de dar el límite de la división, de 135 libras (61,24 kilos) y en vez de ello pesó 140 libras (63,50 kilos), perfecto para la división de los superligeros, en su primer intento. Unos minutos más tarde, pesó 1391/2 libras (63,28 kilos).
Fue la segunda vez consecutiva en la que Castillo pierde la oportunidad de ganar un campeonato al enfrentar a Corrales por no dar el peso.
Si la pelea se lleva a cabo el sábado por la noche, no será por el campeonato de los ligeros, porque la Comisión Atlética de Nevada sólo permite que un boxeador pierda dos libras (908 gramos) para un combate después del primer intento en el pesaje.
Los promotores negociaban si la pelea se llevaría a cabo como un combate sin título en juego, aunque el entrenador de Corrales, Joe Goosen, dijo que aconsejará a su púgil que no pelee.
"Yo diría que se suspendiera. El (Corrales) se desgastó para dar el límite de la división en las 135 libras (61,2 kilos) y el otro tipo no lo hizo", agregó.
El asunto de no dar el peso fue una repetición del segundo combate entre estos dos boxeadores en octubre, cuando Castillo pesó 1381/2 libras (62.82 kilos). En esa ocasión, Castillo venció.
Castillo se veía visiblemente demacrado y tuvo problemas para levantarse del escenario en la ceremonia del pesaje.
La preocupación sobre su peso obligó al Consejo Mundial de Boxeo a pesarlo en varias ocasiones durante sus entrenamientos, y las autoridades de Nevada señalaron que le quitarían una cuarta parte de su bolsa de 900.000 dólares si nuevamente fracasaba en dar el peso.