LAS VEGAS, Estados Unidos, jun. 13, 2006.- El abogado del boxeador estadounidense Diego Corrales demandó al púgil mexicano José Luis Castillo por la cancelación de una pelea prevista para el 3 de junio por el título mundial de los ligeros. El combate se canceló luego que Castillo no logró dar el peso reglamentario.
La demanda, que acusa también a Top Rank Inc., la empresa promotora del mexicano, fue interpuesta el lunes en la Corte Suprema de Manhattan. Alega que Castillo "no entrenó en una forma que le permitiera pesar 135 libras (61,24 kilogramos) o menos" un día antes de la pelea, y que mantuvo en secreto esa situación.
Castillo subió cuatro veces a la báscula y el menor peso que dio fue de 63,28 kilos, por lo que se canceló el combate por el título del Consejo Mundial de Boxeo.
La demanda busca el pago de la bolsa de 1,2 millones de dólares que Corrales habría ganado en el combate, así como otros 750 mil dólares para su promotora Gary Shaw Productions LLC y 10 millones de dólares en indemnización.
En tanto, el abogado Judd Burstein, pidió en una carta que la Comisión Atlética del Estado de Nevada suspenda a Castillo por dos años y abra una investigación sobre si el mexicano fue sujeto de abuso de sus promotores y apoderados.
Lawrence Epstein, abogado de Top Rank, dijo a Las Vegas Review-Journal que las acusaciones carecían de fundamentos.
Corrales renunció a una prima cuantiosa al negarse a un tercer compromiso para pelear con Castillo.
Enfrentó al mexicano y cayó noqueado en el cuarto asalto en octubre pasado. Castillo no dio el límite de peso pero el combate se realizó por acuerdo entre ambas partes.