LONDRES, Reino Unido, jun. 30, 2006.- El mallorquín Rafa Nadal, segundo favorito, podría ser el último verdugo en el césped del All England Club del estadounidense Andre Agassi, para quien éste será su último Wimbledon, cuando ambos jugadores, a los que separan casi dos décadas, compitan por pasar a octavos de final. Casi dos décadas separan al estadounidense, de 36 años, del bicampeón de Roland Garros, de 20. Al primero le avala un currículo imponente, del que se han escrito innumerables páginas de la historia de este deporte.
Agassi es el campeón en activo que más partidos de Grand Slam ha ganado en su carrera (222), mientras que Nadal es el que menos victorias ha logrado en los duelos librados en los cuatro grandes (28).
Nadal, todo un derroche de juventud, fuerza y determinación, consigue, por segunda vez consecutiva, estar entre los cuatro primeros cabezas de serie en el selecto All England Club. El pasado año, lo hizo como cuarto favorito y éste llega como segundo cabeza de serie.
Agassi, cuya presencia acapara una gran expectación, desde que anunciara que jugará su último Wimbledon y que colgará la raqueta cuando termine el Abierto de Estados Unidos, tiene en frente su sexagésimo torneo sobre césped que disputa a lo largo de su trayectoria profesional. Una diferencia abismal con respecto a Nadal, que libra su quinta batalla en esta superficie.
Sin duda, se trata de una cita con morbo, en la que de imponerse el norteamericano se convertiría en el segundo tenista de la era Open con más partidos ganados de Grand Slam (223), superando a Ivan Lendl (222) y por detrás de Jimmy Connors (233).
Si Nadal ha confesado en más de una ocasión que ésta es la competición que quiere ganar a toda costa, Agassi ya lo consiguió en el año 92. Sólo en este club, el de Las Vegas cuenta con una estadísticas de infarto: 46 partidos ganados de 58 disputados y además del título de 1992, fue finalista en la edición de 1999, semifinalista en 1995, 2000 y 2001 y cuartofinalista en 1991 y 1993.
Estuvo ausente de Wimbledon en las dos últimas ediciones del torneo, al sufrir sendas lesiones en la cadera y en la espalda, y desde 1987, en su debut, juega en el All England Club con el número de cabeza de serie más alto (25).
Para Agassi, su rival de mañana es, junto al campeón suizo Roger Federer, "lo más estimulante del tenis actual". Curiosamente, antes de este Wimbledon, su primer Grand Slam de la temporada, disputó el pasado US Open, donde perdió con Federer.
Aunque lo afronta con ganas, Agassi encara esta edición habiendo disputado apenas diez partidos, siendo su mejor resultado los cuartos de final en Delray Beach, su primer torneo del año, en el que fue superado por Guillermo García.
De Nadal, ha reconocido que no lo ha visto desenvolverse en el terreno verde, aunque sí ha quedado impresionado con "el movimiento" que se gasta el mallorquín.
En Wimbledon, Agassi ha ganado sus dos partidos ante tenistas españoles que ha disputado en Wimbledon: Alex Calatrava (1998) y Alberto Martín (1999) y será interesante ver cómo lidia con el juego potente del joven de Manacor.
Ocurra lo que ocurra, Nadal, que eliminó de la tercera ronda a otro estadounidense, un desconocido Robert Kendrik, que le sorprendió con su temple y un saque demoledor, anticipó un partido "bonito" ante el que ya es toda una leyenda.
"Evidentemente, será un partido bonito, aunque llega pronto, sólo es tercera ronda. Uno va a jugar con uno de los mejores de la historia y éste es su último Wimbledon y ya veremos cómo va", anticipó el flamante campeón de Roland Garros.