PARÍS, Francia, ago. 7, 2006.- El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Pat McQuaid, lamentó este día el caso de dopaje del último ganador del Tour de Francia, el estadounidense Floyd Landis, y señaló que van a reflexionar para que los dirigentes de los equipos también sean sancionados en el futuro."La UCI va a iniciar una reflexión y nos planteamos una auditoría del ciclismo de alto nivel. Actualmente los corredores son los únicos sancionados. Hay que ver de qué manera los dirigentes pueden serlo también", indicó McQuaid, que asistió a la segunda etapa de la vuelta al departamento francés de Ain.
El máximo responsable del ciclismo mundial indicó que "las respuestas están a menudo en manos de los directores deportivos, que son los que pueden tomar las buenas decisiones".
McQuaid aseguró que el positivo de Landis "no es sólo un problema de imagen, sino también de credibilidad".
"De los aproximadamente 300 controles efectuados sólo ha habido un caso positivo. El problema es que afecta al ganador", afirmó.
El resultado del contraanálisis efectuado sobre la orina de Landis reveló el sábado pasado restos de testosterona en una muestra recogida tras la etapa 17, en la que se impuso en Morzine.
Ese descubrimiento puede provocar la desclasificación del ciclista estadounidense, quien perdería el Tour en beneficio del español Oscar Pereiro.
Landis, despedido por el equipo Phonak, criticó la actuación de la UCI, a la que acusó de haber "abofeteado" sus derechos al publicar los resultados del contraanálisis antes de que él mismo los conociera.
"Descubrí los resultados de la muestra B al leer la prensa", declaró Landis al diario estadounidense USA Today, donde además insistió en su defensa.