LAS VEGAS, Estados Unidos, ago. 11, 2006.- "Cumplí mi palabra de coronarme", declaró con emoción el boxeador mexicano Omar Nino, quien vencio la noche del jueves al hawaiano Brian Viloria por decisión unánime para arrebatarle el campeonato minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). "Viajé a esta ciudad para obtener el título y pese a que nadie me tuvo confianza, realicé una pelea de mucha presión y desgaste para vencer a Viloria, un peleador de gran velocidad y movimiento que poco pudo hacer ante mí", mencionó Nino con huellas en el rostro de la pelea.
En la Arena Orleans de este casino, Omar Nino conto con el apoyo de los aficionados mexicanos que lo impulsaron con sus gritos para el esfuerzo extra que necesitó durante los 12 rounds para dominar a Viloria, quien se había convertido en el verdugo de los peleadores "aztecas" con triunfos ante Eric Ortiz y Jose Antonio Aguirre en peleas titulares.
"La oportunidad me llegó en buen momento de mi carrera, con madurez como peleador y como persona y con la preparación fisica que hice regreso con orgullo como campeón del mundo a Guadalajara", afirmó.
Omar, de 30 años de edad y 10 de profesional, regresará este viernes a la capital del estado de Jalisco para reunirse con su esposa Domerica y su bebé Oliver Omar, de solo 16 meses de edad, "ahora tengo que exponer el campeonato para asegurar el patrimonio de mi familia", sostuvo.
El flamante monarca mencionó que contempla una pelea unificatoria contra el sinaloense Hugo Cázares, campeón minimosca de la OMB, "tambien me gustaría exponer el cinturón en mi tierra, pero eso lo determinarán mis dirigentes".