PEKÍN, China, ago. 30, 2006.- Beijing no quiere que las costumbres disolutas de los consumidores de estupefacientes sean visibles durante los JJOO de 2008 y está ofreciendo a los gerentes de los locales de ocio programas de entrenamiento para combatir el consumo y el tráfico. Según informó este día la agencia Xinhua, 120 propietarios de locales de ocio asistieron a la primera de estas sesiones de trabajo y la capital china ha requerido el concurso 1.200 locales, dijo Chen Qiang, director del departamento antidrogas del Buró de Seguridad Pública.
Estos programas educativos cuentan con el concurso de la policía que muestra a los propietarios de los locales los efectos nocivos de sustancias como la anfetamina, el éxtasis o la cocaína, además de enseñarles cómo distinguirlas y reconocerlas.
La idea es crear durante los Juegos Olímpicos y ambiente sin drogas que proporcione bienestar y seguridad a los ciudadanos y visitantes.
El consumo de estupefacientes está aumentando en Pekín, ciudad que, según Chen, cuenta con 20.000 consumidores habituales, una cifra que a simple vista parece demasiado optimista.
Para contar con la colaboración de los propietarios, Pekín recurrirá a medidas punitivas, tales como la retirada de licencia a aquellos locales donde sean halladas sustancias tóxicas de entre tres a seis meses.