NUEVA YORK, Estados Unidos, sep. 5, 2006.- Jelena Jankovic sufrió tantas derrotas este año que perdió la cuenta. La serbia estudió estadística en su natal Belgrado y empezó a contemplar la posibilidad de dejar las canchas de tenis y regresar a las aulas universitarias.
Este martes, Jankovic se graduó al clasificarse por primera vez a una semifinal de un torneo del Grand Slam. Se dio gusto con el flojo saque de la rusa Elena Dementieva, cuarta cabeza de serie, y se encaminó a una victoria 6-2, 6-1 en el Abierto de Estados Unidos.
"No puedo creer que gané en dos sets", dijo Jankovic. "¨Cuál fue el marcador? Ni siquiera sé el marcador".
Jankovic, 19 cabeza de serie, se convirtió en la primera jugadora en acceder a las semifinales en Flushing Meadows.
Su rival será la ganadora del duelo entre Lindsay Davenport y Justine Henin-Hardenne, un par de ex campeonas.
El favorito suizo Roger Federer, James Blake (5), Nikolay Davydenko (7) y Marat Safin buscaban avanzar a los cuartos de final dentro de la llave masculina.
Pero la lluvia, por tercera ocasión en lo que va de esta edición, paralizó la actividad entrada la tarde.
Para entonces, Jankovic se encontraba en el vestuario celebrando la victoria más importante de su carrera, una en la que ganó cada uno de los juegos en los que Dementieva sirvió.
Al comenzar el año, Jankovic no encontraba la manera de triunfar. Perdió nueve partidos seguidos tras el Abierto de Australia y empezó a dudar sobre su futuro.
"Diez derrotas, nueve, no sé cuantas fueron", dijo. "Fue terrible. No sé que me pasaba. No tenía ganas de entrenar y no quería jugar".
"Fue algo que nunca me había pasado y estuve a punto de renunciar al tenis. Quería irme y volver a estudiar", añadió la serbia de 21 años.
Fue el tercer triunfo seguido de Jankovic sobre una jugada situada entre las 10 primeras del ranking, ya que venía de derrotar a la rusa Svetlana Kuznetsova y a la checa Nicole Vaidisova.