CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 14, 2006.- A cinco semanas de enfrentar al boxeador filipino Manny Pacquiao, el tijuanense Erik Morales mencionó este sábado que intensificó su preparación en el gimnasio del Centro Ceremonial Otomí de Temoaya en el Estado de México. "Mi concentración va conforme a lo planeado. Este fin de semana llegarán más sparrings para las sesiones de boxeo y preparar la estrategia con mi papá José Morales", mencionó el peleador fronterizo vía telefónica desde la montaña mexiquense.
El "Terrible" Morales enfrentará por tercera ocasión a "Pacman" Pacquiao el próximo 18 de noviembre en la arena del Thomas and Mack Center de Las Vegas, Nevada, en la pelea estelar de la velada "La Gran Final".
Para el tijuanense, este tercer desafío es por orgullo, porque además de que el vencedor inclinara la balanza a su favor después de la división de triunfos, Morales busca posicionarse como uno de los mejores peleadores de la historia en los últimos años.
"Me preparo para ganar, siempre lo he hecho con esa mentalidad, pero ahora buscaré posicionarme en el gusto de la gente que siempre me ha visto en plan triunfador", recordó el tres veces campeón del mundo en diferente división.
Erik realiza el trabajo físico con la supervisión de su manager "Olivaritos" Morales y del sueco Jurgen Pearson, quien viajó con él desde el inicio de su entrenamiento en la ciudad de Los Angeles, California.
Por las mañanas corre en la parte alta de Temoaya en el paraje conocido como La Bola a más de tres mil metros de altura sobre el nivel del mar y por las tardes realiza las sesiones de boxeo en el gimnasio del Otomí boxeando con Fernando "Wary" Beltrán.
"Este fin de semana llegarán más sparrings, el colombiano Oscar León, zurdo y de baja estatura como Pacquiao y Betillo Gutiérrez para el trabajo fuerte", comentó el entrevistado, quien entrena con guantes mexicanos Cleto Reyes para este crucial combate.