SAO PAULO, Brasil. Oct. 19, 2006.- Con 91 victorias de por vida y siete campeonatos mundiales, más una tenue posibilidad del octavo con miras al Gran Premio de Brasil del domingo, Michael Schumacher se despide de la Fórmula Uno con pergaminos que no tienen comparación con nadie. Pero también se va en medio del reproche por sus cuestionadas tácticas para conseguir sus victorias.
"Sin importar que la gente no esté de acuerdo con la manera de competir de Michael, hay que reconocer que es un gran campeón y que se trata del fin de una época", dijo David Coulthard, rival de Schumacher durante más de una década.
"Michael ha sido el autor de un capítulo único en la historia de la Fórmula Uno y de Ferrari en particular. Lo que ha logrado se extiende más allá de los resultados obtenidos", afirmó Jean Todt, el director de la escudería Ferrari durante los años de Schumacher y considerado como uno de los amigos más estrechos del piloto alemán.
No por nada fue palpable la melancolía en su rostro cuando Schumacher se impuso en el Gran Premio de Italia el mes pasado. Todt sabía de antemano que Schumacher iba a anunciar su retiro.
Schumacher debutó en el Gran Premio de Bélgica en 1991 al volante de un Jordan tras la detención de uno de los pilotos del equipo. Captó la atención de Flavio Briatore, quien se lo llevó para Benetton y se consagró campeón mundial en 1994 y 1995 antes de aceptar una oferta de Ferrari.
Sus primeros años con la escudería del caballito rampante no fueron la gran cosa, pero en 1999 obtuvieron el título de equipos, pese a que Schumacher se fracturó la pierna en el Gran Premio de Gran Bretaña.
Pero las temporadas entre 2000 y 2004 fueron de dominio avasallador de Ferrari, imponiéndose en 48 de 85 válidas, mientras que su compañero brasileño Rubens Barrichello se alzaba ocho adicionales.
Schumacher y Ferrari se proclamaron campeones tanto en los mundiales de pilotos y equipos en esos años. Ferrari acaparó 15 victorias en 2002 y 2004.
La supremacía del equipo italiano llegó a tal extremo que la F1 tuvo que cambiar el reglamento ante la merma de los índices de teleaudiencia y el interés de los aficionados.
Ferrari no supo adaptarse a los cambios con premura y Fernando Alonso irrumpió para convertirse en el campeón más joven de la historia, a bordo de un Renault, en el 2005.
Sin embargo, a sus 37 años, Schumacher volvió a los primeros planos en el 2006. Triunfante en cinco de siete carreras, el germano remontó una brecha de 25 puntos para darle alcance en la cima al español Alonso.
Pero el motor de su bólido se reventó en el Gran Premio de Japón, prácticamente sentenciando el título para Alonso. Schumacher, pese a ello, se despide en forma emotiva.
"No tengo palabras. Lo que diga no servirá para expresar en su totalidad lo mucho que adoro este fascinante mundo del automovilismo deportivo y todo lo que me ha dado. Estoy profundamente agradecido de todo lo que tengo", dijo al anunciar su retiro en septiembre.
Casado con Corinna y dos hijos, Gina Maria y Mick, Schumacher reside en Suiza huyéndole a la alta carga impositiva en Alemania.
Su ingreso anual es de 80 millones de dólares, según publicó recientemente la revista Forbes en su lista de los deportistas mejor pagados. Esa cifra, entre su salario base con Ferrari y la publicidad, supera incluso a Tiger Woods.
Pero su reputación no es la más limpia.
"Fue un piloto magistral, pero no creo que le hizo bien al deporte", dijo Damon Hill, el campeón de 1996, en una entrevista reciente con la BBC.
En 1994, con el título en juego en el GP de Australia en Adelaida, Schumacher y Hill chocaron y quedaron fuera de la carrera, con lo que el alemán ganó su primera corona.
Schumacher fue sancionado varias veces por su estilo agresivo, particularmente ante rivales peleándole el título.
En 1997, se fue contra el bólido de Jacques Villeneuve en el GP de Europa, el último de esa temporada. A Schumacher le anularon su segundo lugar en la tabla.
Recién en mayo, durante la ronda de clasificación del GP de Mónaco, detuvo su Ferrari para cerrarle el paso a los que venían atrás, por lo que Schumacher debió largar de último.
Alonso llegó a decir este que Schumacher fue "el piloto más antideportivo en la historia".
"Eso no quita que ha sido el mejor y que ha sido un honor y un placer enfrentarlo", añadió.
Ambos se toparán en el circuito brasileño de Interlagos el domingo, en la que será la última carrera de Schumacher en la F1.
Pero hay gente que piensa que Schumacher volverá.
Como dijo Norbert Haug, director deportivo de Mercedes, tras el anuncio del retiro: "los rumores de un retorno empezarán a circular inmediatamente".