PARÍS, Francia, nov. 3, 2006.- Tommy Robredo confesó este viernes que tiene "hambre de victoria", minutos después de lograr el pase a semifinales del Master Series de París-Bercy tras derrotar al finés Jarkko Nieminen por 6-7 (4), 7-6 (4) y 6-4 en dos horas y 44 minutos. "Tengo hambre de victoria y eso es lo que me ha permitido seguir buscando el triunfo tras haber cedido el primer set. No quiero terminar séptimo del año, sino sexto o quinto. Por eso he luchado a tope y he logrado ganar", afirmó Robredo, sexto favorito en París.
Robredo se convierte así en el segundo español que alcanza las semifinales del torneo bajo techo de París, después de que en la primera edición del mismo, en 1986, Sergio Casal perdiera la final contra el alemán Boris Becker, tras haber derrotado en cuartos al estadounidense John McEnroe.
"Yo no miro mucho la historia y entonces yo tenía cuatro años así que no lo recuerdo. Pero Casal ha hecho historia en el tenis español y ojalá yo pueda hacerlo también en muchos torneos", afirmó Robredo.
Ahora tendrá que buscar un hueco para llegar a la final frente al ruso Nikolay Davydenko, verdugo hoy del croata Mario Ancic por un doble 6-3.
"Davydenko está en un gran momento, está imparable, no falla. Además, las bolas y la pista son clavadas para su juego. Será un partido asfixiante", aseguró el español sobre su rival, cabeza de serie número cuatro.
El ruso llega a semifinales sin haber cedido un set y con tan solo diez juegos perdidos. Además, apenas ha pasado dos horas y once minutos en la pista, frente a las seis horas y 37 minutos que ha necesitado Robredo.
Pero el español se mostró confiado en poder alcanzar la final. "Estoy jugando bien, me siento bien en la pista y ahora no quiero pararme aquí. Además, ganar o perder no es ahora lo más importante, sino mostrar un buen nivel que pueda darme confianza", dijo.
Con su victoria sobre Nieminen, Robredo adelantó al argentino David Nalbandian en la clasificación ATP, en la que ocupa la sexta posición, pero llegaría a Shangai como tercero si lograra imponerse en París.
El español reconoció que vivió las horas previas al partido de hoy con la cabeza "dividida entre el encuentro y la preparación del viaje a Shangai".
"Tenía que comprar los billetes, ocuparme de los visados, pensar quién me acompaña,... Han sido muchas cosas que no había preparado antes porque no me gusta anticipar acontecimientos. Pero cuando entré en la pista me olvidé de todo", indicó.