MADRID, España, nov. 8, 2006.- La rusa Maria Sharapova mostró en su debut en el Sony Ericsson Championships, que sus aspiraciones en Madrid son arrasar y acabar como número uno del mundo, al destrozar a su compatriota Elena Dementieva por 6-1 y 6-4, en una hora y 27 minutos. Para la campeona del Abierto de los Estados Unidos, y la primera que llegó a Madrid para preparar el torneo (aterrizó el lunes), los días de entrenamiento y aclimatación a la altitud de la capital española parecen haberle sentado bien.
Sólida desde el fondo de la pista, y muy efectiva al resto, con seis rupturas, la siberiana controló el encuentro a su antojo para apuntarse su sexto triunfo sobre Dementieva en ocho duelos, y vengarse del último, en las semifinales de Los Ángeles donde cayó ante la moscovita.
A pesar de que en Madrid compiten cinco jugadoras que han sido número uno del mundo y cuatro que ya han ganado el torneo, Sharapova es evidentemente el reclamo del mismo. La pista del Telefónica Arena, que en el partido anterior entre la francesa Amelie Mauresmo y la rusa Nadia Petrova, sólo registró un tercio de entrada, ya apareció más poblada (casi las tres cuartas partes) ante la llamada de la reina del 'glamour' del tenis.
Sharapova, ganadora este año de cinco torneos (US Open, Indian Wells, San Diego, Zurich y Linz) ha aprovechado su estancia en Madrid para 'vivir' parte de sus sueños, conocer a los jugadores del Real Madrid como David Beckham, Ronaldo, y Casillas, y fotografiarse con ellos, y ha utilizado su tarjeta visa a discreción en las tiendas de moda. Pero hoy era ya el momento de dejar claro que puede hacerse por segunda vez con este torneo.
El público madrileño, no solo comprobó que los golpes de Sharapova se hacían cada vez más efectivos, también que al igual que el español Rafael Nadal, la rusa lleva grabado en la parte trasera y superior de sus zapatillas su nombre, Maria en la izquierda, Sharapova en la derecha. También sus conocidos gritos se hicieron notar sobre la pista, siempre acompañados del gesto de aprobación de su padre y entrenador Yuri desde las gradas.
Dementieva, ganadora este año de dos torneos, Tokio y Los Ángeles, se vio afectada por el juego de su rival desde el principio. Sharapova le endosó de entrada un 3-0, y aunque la de Moscú logró robar el saque en el cuarto juego, perdió luego cuatro seguidos (6-1 y 1-0).
Petrova sorprende al vercer a Mauresmo
MADRID, España, nov. 7, 2006.- Nadia Petrova, una de las cuatro jugadoras rusas que compiten en el Sony Ericsson Championships de Madrid, venció a la francesa Amelie Mauresmo, defensora del título y número uno del mundo por 6-2 y 6-2 en 73 minutos, en el partido inaugural del torneo.
Ante una aforo de menos de tres mil aficionados, y en partido del grupo amarillo, Petrova impuso su mejor condición física para destrozar a Mauresmo en algo mas de una hora y marcar su tercera victoria sobre la francesa en ocho encuentros.
La derrota no aparta a Mauresmo de su objetivo de defender con éxito el título y acabar como número uno del mundo esta temporada, porque la francesa todavía tendrá sus opciones, ya que en esta primera fase, el torneo se disputa por el sistema de todas contra todas.
No obstante, Mauresmo debe ganar el título y que sus mayores adversarias, la belga Justine Henin-Hardenne y la rusa Maria Sharapova, caigan antes de semifinales para lograr sus dos aspiraciones.
La francesa se vio dominada durante todo el partido. Su saque apenas existió y debido quizás a sus problemas en el hombro derecho que le han molestado durante toda la temporada, apenas superó los 170 kilómetros por hora. Con esta ventaja a la moscovita le fue demasiado sencillo manejar el partido a su antojo.
No obstante, y cuando más sencillo lo tenía (5-1 y servicio en el segundo set) Petrova sintió el escalofrío de ganar a la número uno del mundo. Tuvo tres bolas de partido y los desperdició y perdió su saque.
El duelo parecía reconducido para Mauresmo que en el juego siguiente tuvo un 40-0 con su saque, pero no pudo confirmarlo y Petrova robó de nuevo el servicio de la campeona del Abierto de Australia y Wimbledon para alzar los brazos en señal de victoria.