MOSCÚ, Rusia, nov. 30, 2006.- Argentina contaría con el aliento de Diego Maradona cuando enfrente a Rusia en la final de la Copa Davis que arranca el viernes, aunque el retirado futbolista deberá cuidarse que su exuberancia como hincha no se pase de la raya. A Maradona se le vio en la televisión argentina cuando abordaba un avión con destino a Moscú, aunque su presencia en la final no pudo ser confirmada por los organizadores, ni el propio equipo de su país. Maradona no dio declaraciones.
El "10" estuvo presente en las series que Argentina jugó como local este año, animando y gritando a todo pecho desde las tribunas.
En una de ellas, cuando Argentina venció 5-0 a Suecia en la primera ronda, Maradona protagonizó un incidente al insultar a Robin Soderling.
Insinuando que Maradona se expone a ser expulsado del estadio, la Federación Internacional de Tenis advirtió que no tolerará ese tipo de conducta.
Mike Morrisey, el árbitro principal de la serie en Moscú, dijo que "no se permitirá abuso verbal contra nadie".
"Si eso pasa, entonces apelaramos a nuestro reglamento y se tomarán las medidas pertinentes", añadió Morrisey.
La presencia de Maradona ha generado también expectativa dentro del equipo local.
Dmitry Tursunov, uno de los cuatro jugadores, se entusiasmó con la posibilidad de conocer personalmente al capitán del equipo que ganó la Copa Mundial de 1986.
"Sería un verdadero de honor poder estrecharle la mano", dijo Tursunov.
El capitán Shamil Tarpischev indicó que le da igual: "A nosotros nos sirve tener a gente famosa, así jugaramos más entusiasmados".
Argentina, que nunca ha ganado el título de la Davis, se medirá con Rusia en el estadio Olímpico de Moscú, en una cancha de carpeta sintética cubierta bajo techo.