GINEBRA, Suiza, dic. 21, 2006.- Cerca de un millar de personas, entre ellas algunas míticas figuras de la Fórmula Uno, acudió este jueves al funeral del ex piloto suizo Clay Regazzoni, fallecido en un accidente automovilístico en Italia. El funeral tuvo lugar en la Basílica del Sagrado Corazón de Lugano, su población natal, en cuyos alrededores se instaló un importante dispositivo de seguridad para atender a los cientos de personas que acudieron a dar su último adiós al piloto, según informaron los medios locales.
Entre los compañeros de profesión que acudieron al funeral del que fuera subcampeón del mundo de la Fórmula Uno se encontraron el brasileño Emerson Fittipaldi, el italiano Arturo Merzario, que también corrió con la escudería Ferrari, el inglés Jackie Stewart, que viajó junto a su mujer, y el austriaco Niki Lauda.
Este último, triple campeón del mundo de Fórmula Uno, fue quien introdujo a Regazzoni en la escudería Ferrari y acudió a la misa acompañado del suizo Peter Sauber, ex presidente de la escudería del mismo nombre.
En la ceremonia -durante la que se colocó en el suelo su inseparable casco rojo- también se pudo ver a diferentes autoridades del cantón del Ticino, colindante con Italia y donde se encuentra Lugano.
Los restos del piloto suizo fueron enterrados en un panteón familiar en el cementerio de Porza, a las afueras de Lugano -donde se tramita ponerle su nombre a una calle-, en un acto que se restringió para los familiares y amigos más íntimos.
Con 67 años, Regazzoni murió el viernes pasado, día 15, en un accidente de automóvil, en un tramo de la autopista del Sol cercano a la localidad italiana de Parma, después de que su coche quedara atrapado entre otros dos vehículos.
El piloto, que disputó 132 Grandes Premios en la Fórmula Uno, de los que ganó seis, fue 13 veces segundo y 10 tercero, iba desde hacía años en silla de ruedas, al quedar paralítico tras un accidente en el Gran Premio de Estados Unidos de 1980.