MELBOURNE, Australia, ene. 17, 2006.- El francés Gael Monfils acabó con el chipriota Marcos Baghdatis, finalista el pasado año, por 7-6 (5), 6-2, 2-6 y 6-0 y se clasificó para la tercera ronda del Abierto de Australia. En el último partido de la jornada, la Rod Laver Arena se convirtió en una gran fiesta para el público, y sobre todo para los chipriotas seguidores de Baghdatis, que media hora antes de que comenzara el encuentro ya estaban cantando sin cesar para animar a su ídolo.
Monfils no se desesperó y también animó a los suyos levantando los brazos y moviéndolos, y el ruido de fondo se mantuvo hasta la última bola.
Baghdatis fue la gran sensación el pasado año cuando llegó de forma increíble a la final, tras batir entre otros al argentino David Nalbandian en semifinales. Fue derrotado por el suizo Roger Federer en la lucha por el título en cuatro sets, y luego alcanzó las semifinales de Wimbledon ante el español Rafael Nadal.
El último partido que Andre Agassi ganó en su carrera fue precisamente ante el jugador chipriota en la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos. Luego, una lesión en la espalda impidió al popular Marcos rendir al máximo en el 2006.
La experiencia, la lluvia y también sus "artimañas legales" salvaron al ruso Marat Safin de una derrota anunciada ante el israelí Dudi Sela, en la segunda ronda del Abierto de Australia.
Safin, campeón en el 2005, ganó su segundo partido comprometido este año en Melbourne Park, por 6-3, 5-7, 4-6, 7-6 y 6-0, pero estuvo a solo dos puntos de la derrota en el cuarto set ante Sela, 202 del mundo, que llegó de la fase previa y al que el propio Marat había utilizado hace años como 'sparring' en Roland Garros.
Si contra el alemán Benjamin Becker le salvó la experiencia, esta vez la lluvia se convirtió en su aliada. Y cuando las nubes rompieron fue cuando el campeón de Copa Davis encontró lo que esperaba, un tiempo muerto para hacer pensar a su rival y encontrarse a sí mismo.
"Y entonces apareció la lluvia y cambió todo, porque de otra manera no creo que pudiera haber ganado. Si la lluvia no llega, yo pierdo", admitió Safin, quien antes había hecho lo indecible para despistar a su adversario, pidiendo al juez de silla que se dieran las luces y protestando porque las líneas estaban mojadas y había riesgo de resbalones.
"No quería ser un capullo, pero tenía que aprovechar las oportunidades", bromeó Safin, quien comparó al habilidoso Sela, verdugo en primera ronda del tailandés Paradorn Srichaphan, con el belga Olivier Rochus. "Tiene gran talento, buenas piernas y sabe lo que está haciendo, es muy inteligente y usa todas sus ventajas".
Para el suizo Roger Federer, la lección de la primera jornada contra el alemán Bojrn Phau estaba bien aprendida. Y si en el primer set contra el germano perdió su saque tres veces, contra el veterano sueco Jonas Bjorkman, en una repetición de las semifinales de Wimbledon del pasado año, corrigió cualquier atisbo de vacilación.
Federer venció por un contundente 6-2, 6-3 y 6-2, sumando la quinta victoria contra el nórdico de 34 años, a quien le tiene comida la moral pues no sabe todavía lo que es perder un set contra él.
Al igual que Federer, Roddick también recordó que es mejor recapacitar y salir positivo. Si en su primer encuentro contra el francés Jo-Wilfried Tsonga cedió un set y la tomó con el juez de silla portugués Carlos Ramos, ante el también galo Marc Guiquel supo controlar sus accesos de ira para vencer por 6-3, 7-6 (4) y 6-4.
Ambos tienen ahora los primeros compromisos de alto nivel, pues Federer se enfrentará en tercera ronda con el ruso Mihail Youznhy, semifinalista del Abierto de Estados Unidos, y Roddick contra Marat Safin.
El de Omaha, en una preparación de su próximo encuentro contra Marat, afinó su saque y conectó 18 directos, y no perdió su servicio en las dos horas de encuentro.
En el cuadro femenino, la campeona del Abierto de EE.UU, la rusa Svetlana Kuznetsova avanzó también con victoria sobre la australiana Monique Adamczak, al igual que Nadia Petrova (5) ante la argentina Gisela Dulko, y la francesa Amelie Mauresmo (2), defensora del título, ante la también rusa Olga Poutchkova.