BERLÍN, Alemania, feb. 26, 2007.- El ciclista alemán Jan Ullrich
anunció este día el fin de su carrera y aprovechó para defenderse de
quienes le cuestionan por su supuesto caso de dopaje.
En una comparecencia ante la prensa en Hamburgo, Alemania, el
ganador del Tour de Francia en 1997 comunicó su decisión y respondió
a quienes le criticaron.
"Anuncio aquí oficialmente el fin de mi carrera deportiva",
declaró el ciclista de 33 años, cinco veces segundo en la ronda gala.
Ullrich informó que seguirá ligado al ciclismo como asesor en el
modesto equipo austriaco Volksbank, al tiempo que lanzó críticas a
parte de la prensa alemana por acusarle de dopaje.
"Me alegro de ver aquí algunas caras conocidas", afirmó un
Ullrich que quiso saldar su cuenta particular con quienes
cuestionaron su profesionalismo.
"De otras que también conozco me alegro menos y veo que también
hay ovejas negras entre nosotros que aquí apenas están toleradas",
añadió.
En 2006, Ullrich fue apartado del Tour de Francia y despedido de
su equipo, T-Mobile, por su presunta implicación en la "Operación
Puerto" sobre una red de dopaje en España.
El día en que fue apartado del Tour, "fue el día más negro de mi
vida. Con la exclusión, se derrumbó mi mundo deportivo, fue un shock
que hasta ahora no he podido superar", declaró.
"Yo estaba en plena forma, el equipo estaba bien y estábamos
convencidos de que podíamos correr por la victoria", manifestó el
deportista germano.
En su opinión, su exclusión y la de otros ciclistas fue
desproporcionada, ya que "se prejuzgó como nunca había pasado antes y
como no debería ocurrir en un estado de derecho".
Asimismo, criticó que, pese a que su nombre se ha visto
"ensuciado" con temas de dopaje, aún no se presentaron pruebas que lo
demuestren.
"Dicen que en Suiza hay material con el que podrían suspenderme
de por vida. Yo llevo ocho meses preguntándome por qué no aparece ese
material", sostuvo.
Además, se cuestionó: "¿Por qué no hay ningún proceso deportivo
abierto en mi contra?".
En el verano de 2006, Ullrich demandó al experto en la lucha
antidopaje en Alemania que afirmó que habría gastado en un año unos
46 mil dólares para adquirir productos dopantes.