DALLAS, Estados Unidos, mar. 12, 2007.- Johnny Tapia, el boxeador méxico-americano quien llegó a acumular cinco campeonatos mundiales, fue reportado bajo en condiciones críticas en un hospital de Albuquerque, Nuevo México, aparentemente por sobredosis de cocaína. El Hospital Presbiteriano de Albuquerque informó la tarde de este lunes en un comunicado que Tapia se encontraba "en una condición crítica", en estado inconsciente.
Trish Hoffman, vocera de la policía en Albuquerque informo que Teresa Tapia, la esposa del boxeador llamó a los servicios de emergencia la madrugada de este lunes desde un hotel en Albuquerque para reportar que su esposo tenía problemas para respirar.
Los paramédicos encontraron al ex campeón mundial inconsciente, por lo que fue trasladado al hospital, donde aún esta tarde permanecía inconsciente.
Hoffman informó que la policía localizó en el cuarto de hotel de Tapia, una bolsa de plástico que contenía un polvo blanco. La sustancia dio positivo a cocaína, precisó.
El pasado 23 de febrero, Tapia, de 40 años de edad, ganó por decisión lo que tentativamente consideró como su última pelea.
A lo largo de su carrera profesional, el peleador registra una marca de 56 peleas ganadas, cinco perdidas y dos sin decisión, habiendo conquistado cinco campeonatos del mundo en pesos mosca y ligero; cabe recordar que una de sus escasas derrotas fue contra el mexicano marco Antonio Barrera.
Tapia ha enfrentado también una serie de combates fuera del ring: en 2003, pasó seis meses en rehabilitación tras sufrir un colapso en su casa y ser hospitalizado por sobredosis de pastillas.
En 1990, Tapia dio positivo a cocaína en un examen antidoping y fue obligado a permanecer retirado del box por tres años, tiempo en que sufrió varia recaídas y confrontaciones con las autoridades.
Su nuevo problema con las drogas se da a dos semanas de haber obtenido una victoria por decisión mayoritaria en Albuquerque contra Evaristo Primero, un boxeador de El Paso.
En sus declaraciones previas a la pelea, Tapia había asegurado que sus días difíciles habían quedado atrás y aseguro que estaba enfocado ahora en su futuro y en el de sus tres hijos.