LAS VEGAS, Estados Unidos, mar. 17, 2007.- El mexicano Juan Manuel Márquez se ciñó el cinturón de monarca de la división superpluma por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), el sábado por la noche, al imponerse por decisión unánime a su compatriota Marco Antonio Barrera. Dos jueces dictaminaron 116-111 en favor de Márquez, y el tercero dio 118-109.
Los dos contrincantes terminaron sangrando el reñido enfrentamiento --Barrera presentó una cortada en el párpado izquierdo y Márquez en el derecho--. También los dos levantaron los brazos después del campanazo final, creyéndose victoriosos.
"Barrera es un gran campeón", dijo Márquez. "Merece la revancha".
Por su parte, el monarca destronado no se mostró tan diplomático y dijo que los jueces lo robaron.
"Los jueces eran malísimos", dijo. "Gané esta pelea y no sé lo que ocurrió. Hice lo necesario para ganar".
La controversia estalló al final del séptimo episodio, cuando Barrera (63-5 con 42 nocáuts) conectó un derechazo al mentón que obligó al retador (47-3-1 con 35 nocáuts) a arrodillarse, con un guante sobre la lona. El referí Jay Nady determinó que Márquez había resbalado.
El propio Márquez reconoció que el golpe de su compatriota lo derribó.
"Me conectó", dijo. "Me dio justo en la barbilla".
Barrera golpeó a su oponente cuando estaba en la lona, y Nady le descontó un punto al entonces monarca. Así, Barrera perdió el asalto por 10-8 en vez de ganarlo.
Barrera negó haber golpeado a Márquez cuando estaba en el suelo.
"Nunca le di", reclamó. "Nunca le lancé el golpe porque él estaba abajo. El me dio cuatro golpes debajo del cinturón y yo nunca dije nada".
Al comienzo del asalto, Márquez sorprendió a Barrera con un derechazo a la cabeza, rematado con un gancho de izquierda.
Los rivales de 33 años no se conocían, pese a provenir del mismo país. No les llevó mucho tiempo el entender que compartían un estilo agresivo.
Al comienzo del segundo asalto, libraron una apretada contienda en el centro del cuadrilátero, pero en el tercer episodio, la pelea se volvió encarnizada.
Cerca del final del cuarto asalto, Márquez acorraló a Barrera contra las cuerdas, pero el campeón se escabulló y asestó una buena combinación de puñetazos.
Los violentos intercambios de cuero en el final del quinto y del sexto capítulo hicieron que la multitud se pusiera de pie en el Mandalay Bay.
Márquez, quien ascendió desde la categoría de los plumas, había dicho que noquearía a Barrera.