MIAMI, Estados Unidos, mar. 30, 2007.- Con una contundencia similar a la de hace diez días en Indian Wells, el serbio Novak Djokovic frenó en seco las expectativas del británico Andy Murray, le venció por 6-1 y 6-0, y alcanzó en Miami su segunda final consecutiva en un Masters Series. El tenista de Belgrado, décimo del mundo, despachó en poco más de una hora su compromiso con Murray. En parecidas circunstancias que en Indian Wells, el primer Masters Series hace dos semanas, donde también se impuso en semifinales y en dos sets.
Si en aquella ocasión el británico sólo fue capaz de anotarse cinco juegos, en Cayo Vizcaíno ha logrado sólo uno. Djokovic empieza a convertirse en una especia de bestia negra para el escocés, que sólo tuvo el triunfo cerca en el Masters Series de Madrid del año pasado (1-6, 7-5 y 6-3).
Ambos, con veinte años, forman parte de una misma generación de tenistas. De una cosecha, la del 87, que ya avanza con firmeza en el circuito y que advierte empresas mayores para el futuro. El balcánico es ya el décimo del mundo. El británico el duodécimo.
Djokovic arrolló a Murray, que este año ha ganado en San José y que disputó la final de Doha, éxitos que une a Bangkok, su primer triunfo. Pero el británico desapareció pronto del partido. Se anotó su primer servicio y después fue incapaz de inquietar al serbio, que se apuntó once juegos de corrido y cerró el partido.
Novak Djokovic apunta hacia el primer Masters Series de su carrera. El mérito más brillante de un palmarés que cuenta con las conquistas en Amersfoort y Metz el pasado ejercicio y Adelaida este mismo año.
El argentino Guillermo Cañas jugará la final del torneo de tenis de Cayo Vizcaíno, puntuable para el circuito de la ATP, tras vencer en semifinales al croata Ivan Ljubicic por 7-5 y 6-2. Cañas jugará al final ante el serbio Novak Djokovic, que en su semifinal se impuso al británico Andy Murray por 6-1 y 6-0.