GUAYNABO, Puerto Rico, abril, 11, 2007.- En la etapa actual de su carrera, Óscar de la Hoya admite que tiene que ganar sus peleas de forma convincente para seguir manteniendo su condición de estrella, pero con su próximo rival la presión aumenta. De la Hoya (38-4, 30 nocauts) se medirá el 5 de mayo con Floyd Mayweather hijo (37-0, 24 nocauts) por el título superwelter del Consejo Mundial de Boxeo, en poder del "Golden Boy".
Mayweather es considerado por muchos conocedores del boxeo como uno de los mejores púgiles de la actualidad y su condición de invicto lo ratifica.
De la Hoya decidió entrenar para este combate en Puerto Rico, donde reside hace cinco años, para tener la tranquilidad de que su familia y el gimnasio están cerca.
"Me he preparado mentalmente mejor que en todas las peleas que he tenido antes y he visualizado un nocaut en los últimos asaltos. No es que voy a buscar el nocaut, pero es lo que deseo, es lo que necesito. En este punto de mi carrera necesito un nocaut", expresó el púgil el miércoles luego de un entrenamiento abierto a la prensa.
"En esta etapa de mi carrera me presento con más madurez y experiencia. Si en esta pelea con Mayweather yo tuviera 25 años, me zumbaría a lo loco a tirar golpes sin pensar, pero ahora que tengo la madurez, hay que usar más la inteligencia y pelearle fuerte con mucha presión hacia al frente. Esa va a ser la diferencia", indicó.
Sostuvo que la estrategia para su combate ya está definida y que sólo resta llegar al máximo de su condición física para poder pelear 12 asaltos en caso de que fuera necesario. De hecho, afirmó que el boxeador que el público verá el 5 de mayo no es el mismo que antes entrenaba Floyd Mayweather padre.
Por eso dijo que no teme que su ex entrenador le haya delatado a su hijo cuáles son las debilidades del Golden Boy.