ORLANDO, Estados Unidos, abr. 13, 2007.- Lorena Ochoa preferiría ganarle a Annika Sorenstam para ser la número uno del golf femenino. Pero la mexicana de 25 años tal vez deba resignarse a llegar a la cumbre de otra manera, ya que Sorenstam está lesionada y no podrá jugar.
Ochoa, con 66 golpes, 6 bajo par, quedó empatada con Laura Davies en el primer puesto del Ginn Open este jueves y dio un paso más para desplazar a Sorenstam de la cumbre del ranking.
"Me encantaría que ella estuviera jugando, sí", dijo Ochoa. "Por ahora las cosas están así. Pero creo que lo mejor para mí es segur jugando bien y aprovechar la situación. Pero le deseo lo mejor. Espero que vuelva pronto".
Sorenstam no podrá jugar durante por lo menos un mes debido a una hernia de disco lumbar. Se retiró este jueves del torneo y preveía consultar a un neurocirujano en Miami para decidir sus próximos pasos.
"He estado jugando con dolor durante las últimas semanas", dijo Sorenstam en un comunicado. "No podía soportarlo más y decidí que era hora de consultar a alguien".
Ochoa hubiera podido alcanzarla en lo alto del ranking en el torneo anterior de la LPGA, hace dos semanas. Pero un cuádruple bogey en el hoyo 17 de la tercera ronda dio por tierra con sus esperanzas de ganar su primer ‘Major’.
Lejos de seguir pensando en ese mal hoyo, el jueves aprovechó su buen juego con el hierro y el estado blando del campo para lograr ocho birdies.
"Se siente mejor", dijo la mexicana. "No me siento presionada para lograr un puntaje realmente bajo el viernes... Es una gran diferencia".
Brittany Lincicome, en el mismo grupo que Ochoa, quedó segunda a 5 bajo par, seguida por Na Ri Kim, Sherri Turner y Mi Hyun Kim a 4 bajo par.