MORELIA, México, abril, 29, 2007.- El presidente de México, Felipe Calderón, acudió esta tarde al Tres Marías Golf Club, especialmente para entregar a la golfista mexicana Lorena Ochoa un reconocimiento por convertirse en la mejor jugadora del mundo, tras apoderarse del primer puesto del escalafón de la LPGA. La fiesta no fue completa porque Lorena no pudo refrendar el título del Morelia Championship, sin embargo, eso no impidió que la ceremonia fuera tan emotiva que incluso algunas lágrimas rodaron por las mejillas de la jugadora tapatía, conmovida no sólo por el cariñoso respaldo de más de 5 mil aficionados, sino por la visita de Calderón Hinojosa.
Tan pronto como el grupo de Lorena Ochoa, la paraguaya Julieta Granada y la nueva campeona, la italiana Silvia Cavalleri, completaron su cuarta y última ronda del certamen, el presidente de México se hizo presente en el hoyo 18, para encabezar la ceremonia de premiación.
Felipe Calderón entregó a Cavalleri el trofeo de flamante monarca y, en el clímax de la tarde, dio a Lorena una placa negra, con bordes dorados, en la que se hace constar la hazaña de convertirse en la mejor jugadora del planeta.
"Quiero reconocer a nombre propio, pero estoy seguro que a nombre de ustedes (los aficionados) y de todos los mexicanos, el coraje y la determinación de quien esta misma semana ha sido reconocida como la número uno en el ranking mundial de la LPGA, Lorena Ochoa", dijo el mandatario mexicano en su intervención.
Indicó que la tapatía "representa el anhelo de los mexicanos y el México que queremos ver, el México que no se deja vencer frente a la adversidad, un México que lucha, que se abre paso en el mundo, un México ganador", señaló.
En medio de reiteradas ovaciones de los asistentes, Calderón sostuvo que "como mexicano y como presidente de la República, me es muy grato, en esta ciudad donde nací, decirte que todos los mexicanos estamos orgullosos de ti".
Invitó a todos los mexicanos, en especial a los jóvenes, a seguir el ejemplo de Ochoa Reyes, por su coraje, lucha, esfuerzo, tesón, inteligencia y fuerza, y a ésta la exhortó a seguir poniendo el nombre de México "muy, muy en alto".
En la placa, el presidente reconoció la trayectoria de la golfista con la frase: "Su carrera es fuente de inspiración para todos los mexicanos, fiel estampa del México ganador que queremos construir".
El público no sólo coreó reiteradamente el "Lorena, Lorena", sino que también mostró su afecto a Calderón, nativo de Morelia, con gritos de "Felipe, Felipe", quien durante la ceremonia tuvo a su costado izquierdo al gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, también aplaudido por la concurrencia.
Entonces, siguió el turno de Lorena, quien no encontró las palabras para agradecer ese intenso momento. Cuando por fin las encontró, los nudos en la garganta no las dejaban salir con fluidez. "Señor presidente, ahora sí me complicó el speach (discurso)", dijo una Lorena emocionada hasta las lágrimas, en instante en que el hecho de no refrendar en Morelia ya no tenía la menor importancia.
"No tengo palabras para agradecerle", puntualizó Lorena, quien recordó que en octubre pasado, cuando ganó en Tres Marías, recibió la llamada de Calderón Hinojosa, aún como presidente electo, un detalle que le gustó porque significa que está a pendiente de la labor de los deportistas mexicanos en el extranjero.