RÍO DE JANEIRO, Brasil, mayo, 13, 2007.- Algunos de los atletas estadounidenses que disputarán los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro en julio próximo han recibido una advertencia para que, por razones de seguridad, no permanezcan en la ciudad después de la competición, informó hoy el diario brasileño Extra. Según un correo electrónico enviado por lo menos a las integrantes de la selección femenina de baloncesto en silla de ruedas de ese país al que el diario tuvo acceso, el departamento de seguridad del Comité Olímpico Estadounidense desaconsejó la permanencia de los atletas en Río de Janeiro.
El diario carioca asegura que la orden se extiende a todos los integrantes de la delegación estadounidense.
"No existe ninguna autorización para la permanencia en Río de Janeiro tras la realización de los Juegos Panamericanos", asegura el mensaje a las atletas al que el diario tuvo acceso.
"Los riesgos de seguridad son muy altos para visitantes extranjeros. Durante el tiempo que estemos en Brasil tendremos seguridad capacitada a nuestro lado todo el tiempo, para que podamos estar relativamente seguros, pero esa seguridad acabará junto con los Juegos", agrega el texto.
De acuerdo con la misiva, los agentes estadounidenses que vienen observando la situación de Río de Janeiro en los últimos seis meses han registrado "casos documentados de serias actividades criminales", entre ellas asaltos de ladrones disfrazados de policías, ataque con granadas y armas de fuego a autobuses, bloqueo de calles para robar turistas y secuestros e incendios de autobuses.
Consultado sobre el asunto por el diario Extra, Bob Condron, uno de los dirigentes del Comité Olímpico Estadounidense, intentó minimizar las preocupaciones de la delegación favorita a obtener la mayoría de las medallas que se otorgarán entre el 13 y el 29 de julio en los Panamericanos de Río de Janeiro.
"Cada atleta va a decidir si permanece o no en la ciudad. Algunos se quedarán, pero la mayoría tiene que regresar a las competiciones de verano y a sus facultades", afirmó.