BALTIMORE, Estados Unidos, mayo 19, 2007.- Curlin superó al ganador del Kentucky Derby, Street Sense, en la recta final y ganó el Preakness Stakes en un final para el infarto el sábado que puso fin a la posibilidad de ganar la Triple Corona en esta temporada hípica. Street Sense, tras una de sus características atropelladas, parecía el ganador seguro al tomar la delantera en la recta final. Pero el potrillo no pudo contener la carga final de Curlin, montado por el experto Robby Albarado.
Tres carreras antes, Albarado fue arrojado de su monta, pero resultó ileso y volvió para la victoria de su vida.
Culrin llegó al Preakness con apenas cuatro carreras, entre ellas un tercer puesto en el Kentucky Derby hace dos semanas. Con todo, el entrenador Steve Asmussen confiaba en su potrillo y estaba convencido que el tres años hijo de Smart Strike mejoraría después de su primera derrota. Tuvo razón.
Curlin, que ganó sus primeras tres carreras por un total acumulado de 28.5 cuerpos, empezó el Preakness muy atrás entre los nueve competidores. Cuando Hard Spun tomó la delantera, Street Sense empezó a atropellar.
Calvin Borel llevó a Street Sense por afuera en la recta final y tomó la delantera, y el público empezó a aplaudir, anticipando que había una posible Triple Corona en ciernes.
Pero Curlin vino volando por afuera y apuntó al ganador del Kentucky. Lo alcanzó en el último envión, y con ello Street Sense se convirtió en el gran derrotado. Por muy poco.