CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 24, 2007.- Un gran recibimiento fue el que tuvieron los taekwondoínes nacionales María del Rosario Espinosa, (oro), Guillermo Pérez (plata) y Rodolfo Osornio (bronce) a su regresó de China, donde pusieron en alto el nombre de México en el Campeonato Mundial de la especialidad. Todo fue como lo habían soñado a su regreso de Asia, ya que tanto familiares como amigos estuvieron en la terminal aérea para dar cabida al júbilo y vitorear a los nuevos medallistas mundiales, entre ellos a María del Rosario Espinosa, quien es la nueva monarca mundial.
Apenas salió de la aduana y los ojos de Rosario se inundaron de melancolía. "Estoy muy emocionada", fueron las primeras palabras que esbozó ante el gran recibimiento que la esperaba, impaciente y lleno de alegría.
La sinaloense, de 19 años de edad, vivió su momento y sin dar paso a otra cosa que no fuera estar ante los reflectores de las cámaras de televisión y fotográficas, no dejó de llorar por haber llegado a su país tras el largo viaje desde de Beijing.
"Estoy cansada y a la vez emocionada porque ya estoy en México, en mi tierra", dijo entre sollozos.
La nueva monarca mundial en la división middle (-72 kilos) señaló que antes de dormir y pensar de nuevo en aquel combate ante la surcoreana Lee In-jong, a quien dejó en el camino por 4-3, sostuvo que hablará con sus padres para decirles que ya está en México y con ganas de abrazarlos por su logro.
Mientras que el subcampeón mundial, Guillermo Pérez, en la división fly (-58 kilogramos), acotó que ahora las cosas son diferentes porque se demostró que México está en los primeros lugares del mundo y viene gente nueva para hacer frente a una responsabilidad.
"Quiero agradecer a toda esta gente, a mis papás. Es un gran paso que estamos dando y más porque ahora se aproximan los Juegos Olímpicos a los cuales quiero llegar", sostuvo con ecuanimidad, mientras portaba en su mano derecha el metal plateado.
Se dijo motivado por la medalla conseguida en el Mundial y ahora a hacer frente a los Juegos Panamericanos, donde se debe poner de manifiesto el poderío de México ante los cubanos, estadounidenses, dominicanos, brasileños y canadienses.
Por su parte, el queretano Rodolfo Osornio, medallista de bronce en la división fin (54 kilogramos), comentó que el equipo se mostró fuerte y que está en manos de la nueva generación dejar patente lo que han hecho gente como los hermanos Oscar e Iridia Salazar.
"Tenemos gente de menor edad como Alejandra Gaal y yo, que estamos empezando a mostrar el nivel que se requiere para ser los mejores. Estoy satisfecho con este logro y espero dar más para mí y desde luego para mi país", concluyó el pequeño deportista.