TURÍN, Italia, feb. 14, 2006.- La esquiadora canadiense Allison Forsyth, quien sufrió una espectacular caída en los entrenamientos del descenso femenino y motivaron su ingreso en un hospital turinés, sufre la rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda, lo que pone fin a su presencia en los Olímpicos de Invierno. Allison Forsyth, de 27 años y bronce en la prueba de gigante de los Mundiales de 2003 en St. Morits (Suiza), ya ha abandonado el hospital y en las próximas horas volverá a Canadá, ha informado un portavoz de la federación de su país.
En los entrenamientos de descenso también sufrieron aparatosos incidentes la estadounidense Lindsey C. Kildow y la francesa Carole Montillet -actual campeona olímpica-, ambas entre las favoritas en la prueba y que también debieron ser trasladadas a centros sanitarios.
De momento, las condiciones físicas de ambas están mejorando aunque no se sabe aún a ciencia cierta si podrán participar en la prueba de descenso, que se disputa en San Sicario Fraiteve.
Por su parte, la esquiadora austriaca Manuela Riegler, que iba a participar en la prueba de cross femenino de snowboard, se ha fracturado un tobillo y, lógicamente, no podrá tomar parte en la carrera del viernes.
Manuela Riegler era una de las aspirantes a medalla en esta prueba, que por primera vez forma parte del calendario olímpico.