TURÍN, Italia, feb. 14, 2006.- Wayne Gretzky insistió este martes que no tiene vínculos con un grupo que hacía apuestas ilegales y que sus problemas no afectarán a Canadá, el gran favorito para ganar la medalla de oro en los juegos invernales. Luciendo visiblemente cansado, Gretzky llegó este martes a Italia junto al equipo canadiense, del cual es su director ejecutivo.
Volvió a negar que hubiese hecho apuestas a través del grupo, supuestamente encabezado por uno de sus mejores amigos y en el que supuestamente su esposa jugó cifras importantes.
"Como dije siete días atrás, esto no me atañe. No estoy involucrado", dijo Gretzky en una rueda de prensa. "Lo he dicho durante siete días. Ya es suficiente".
Pero en la instancia en la que debió pronunciarse, en unos Juegos Olímpicos, fue diferente.
Igual fue la magnitud de la audiencia que estuvo pendiente. La rueda de prensa fue pasada en vivo a Canadá, donde el máximo goleador de la NHL es un icono nacional.
Ahora, le guste o no, Gretzky comprende que sus problemas pueden tener repercusiones si Canadá no cumple con sus inmensas expectativas dentro de un torneo que ganó en el 2002 y del cual otra vez es amplio favorito.
"Si nos quedamos sin el oro, obviamente la culpa será mía, pero ya me han culpado de derrotas en el pasado, y eso no va a cambiar mi vida", indicó Gretzky.
El legendario ex jugador llegó a Turín junto a su esposa Janet Jones, de quien se asegura puso apuestas en el grupo encabezado por Rick Tocchet, uno de sus colaboradores como técnico de los Coyotes de Phoenix.