SAN SICARIO, Italia, feb. 15, 2006.- La austriaca Michaela Dorfmeister ganó este día la medalla olímpica de oro en el descenso alpino, con una impecable bajada en medio de condiciones adversas de mucho viento y cielos nublados en los Alpes italianos. Dorfmeister tuvo como escoltas a la suiza Martina Schild y a la sueca Anja Paerson, plata y bronce, respectivamente.
Pese a que Austria es una potencia en el esquí, Dorfmeister --con planes de retirarse al final de esta temporada-- es la primera competidora de ese país que se adjudica el descenso femenino desde que Annemarie Moser-Proell lo hizo en los Juegos de Lake Placid 1980.
Dorfmeister tenía en su historial varios títulos mundiales y numerosas victorias en la Copa del Mundial, pero el oro olímpico siempre le había sido esquivo hasta que le tocó su cita en la pista de Fraitieve, cerca de la frontera con Francia.
Había ganado la medalla de plata en el super gigante de los Juegos de Nagano 1999, perdiéndose el oro por una centésima de segundo.
Esta vez, el margen fue claro. La austríaca se impuso con un tiempo de 1 minuto y 56.49 segundos. Schild quedó segunda, a 37 centésimas.
"Es como un sueño", declaró Dorfmeister. "No dormí dos noches por la presión. Pero esta semana me sentí muy relajada y cuando tomé el elevador para la salida, me dije, 'hoy lo logro"'.
Dorfmeister, quien ya tiene asegurado de antemano la corona de la actual temporada da la Copa del Mundo, dominó desde el inicio, tramitando con buen ritmo las partes más difíciles de la pista y llevando con pericie los saltos.
La plata de Schild, nieta de Hedy Schlunegger, campeón olímpico de descenso en 1948, sorprendió debido a que sólo una vez en la actual edición había logrado ubicarse entre las 10 primeras en pruebas en el circuito de la Copa del Mundo.
Janica Kostelic, la croata que es una de las grandes atracciones de los juegos y que planeaba competir en cinco pruebas, decidió sobre la hora no tomar la salida a causa de un acelerado ritmo cardíaco
La estadounidense Lindsey Kildow y la francesa Carole Montillet-Carles, víctimas de aparatosas caídas en los entrenamientos del lunes, participaron.
Montillet, que defendía el título y sufrió golpes en las costillas, espalda y rostros, se clasificó 28va. Kildow, con dolores en la espalda y pelvis, figuró octava.