CESANA, Italia, feb. 16, 2006.- La suiza Maya Pedersen, quien había dejado a un lado su trineo para ser madre, se consagró este jueves campeona olímpica y de paso le dio a su país su primera medalla de oro en los Juegos de Turín al imponerse en el skeleton femenino. Sin mostrar miedo alguno, en una prueba en la que los competidores se lanzan de cabeza en una de las pistas más vertiginosas del mundo, Pederson completó sus dos bajadas con un tiempo combinado de 1 minuto y 59.83 segundos.
Sacó un amplio margen, de 1.23 segundos, sobre su escolta, la británica Shelley Rudman. La canadiense Mellisa Hollingsworth-Richards figuró tercera y se llevó el bronce.
Pedersen, con dos títulos mundiales en su historial, había quedado quinta hace cuatro años en los Juegos de Salt Lake City, pese a tener el tiempo más rápido en la segunda carrera.
Se perdió la temporada 2003-04 por su embarazo. Tras dar a luz a su hija, Miriam, regresó a la actividad y fue segunda en el mundial al año siguiente. Y en 2005 se alzó con el campeonato del mundo.