TURÍN, Italia, feb. 26, 2006.- La selección de Suecia, al imponerse a la de Finlandia, por 3-2, en la final del torneo de hockey hielo, masculino, de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006, ha conquistado el oro, en partido jugado este domingo en el "Torino Esposizioni". La plata, pues, va para Finlandia, que hasta hoy era el único equipo del torneo turinés en haber ganado los anteriores siete encuentros disputados; mientras que el bronce se lo llevó la República Checa, que ayer, derrotó a Rusia, por 3-0.
Doce años después de su hasta hoy único oro olímpico (Lillehammer 1994), y en una final en la que no partía como favorita, Suecia ha logrado colgarse el que es el último título de Turín 2006.
Y lo ha hecho remontando de inicio ante una Finlandia potente y que logró adelantarse en el marcador con Saku Koivu (m.15), uno de los dos elegidos en tierras turinesas para representar a los atletas como miembro del Comité Olímpico Internacional (COI).
Finlandia, que hasta ahora había conquistado una plata (Calgary'98) y dos bronces (Lillehammer'94 y Nagano'98) olímpicas, dominaba y controlaba con un juego agresivo y buena posesión del disco, y soñaba con hacerse con el que hubiera sido el primer oro de su historia.
Pero Suecia, que en este torneo había perdido dos encuentros de la primera fase, supo reaccionar y bien conducido por Peter Forsberg, de 35 años, uno de los mejores europeos en la NHL, y todo un héroe nacional en su país tras el gol anotado en la final de Lillehammer, pronto puso cerco a la meta finesa.
El empate se veía venir y llegó en el minuto 25 (segundo periodo), obra de Henrik Zetterberg. El tanto dio nuevos bríos a Suecia y sembró de dudas a Finlandia, que encajó el 1-2 apenas nueve minutos después, siendo Niklas Kronwall su realizador.
Para fortuna de Finlandia, un error del meta sueco a lejano disparo de Ville Peltonen, devolvió apenas minuto y medio después la igualada en el marcador.
Pero apenas iniciado el tercero, y último, periodo, Nicklas Lidstrom (m.41) se revolvió con listeza y rapidez a un disco perdido, y resolvió de la mejor manera elevando el 3-2 para Suecia en el marcador.
Los 19 minutos finales fueron de asedió finlandés ante la meta de una Suecia conformista, que intentaba dormir el partido y cerrar a su rival todas las vías de penetración. No obstante, pudo llegar la igualada de Finlandia, pues dispuso de varias ocasiones para ello, incluso en el último segundo; pero la fortuna en el toque final no fue su aliada.
Finlandia perdía su primer partido de Turín'06, quizás el más importante; Suecia, siete coronas mundiales, plata olímpica en Innsbruck'64 y St. Moritz'28, y bronce en Calgary'88, Sarajevo'84, Lake Placid'80 y Oslo'52, volvía doce años después a coronarse "rey" olímpico.
Y ello ante la presencia de su Rey, Gustavo de Suecia, que siguió el partido desde las gradas y que esta mañana había estado en la localidad de Pragelato Plan contemplando la prueba de los 50 kilómetros de esquí de fondo, donde su país no obtuvo metal.