Esta vez les tocó a unos meseros caer en nuestras manos. Nuestro grupo de investigación contactó a Jenny Pedrosa que es banquetera y tiene un grupo de meseros muy simpáticos, que fueron contratados para una despedida de soltera, pero esta fue organizada por Día de Perros y esto fue lo que les sucedió. Una camioneta de DDP pasaría por ellos al domicilio de Jenny, se dirigirían a comprar hielos. Después de haber hecho la compra y encontrarse arriba del vehículo que los llevaría a su destino, un coche manejado por un stunt les choco directamente, haciendo que se cambiaran a un taxi DDP manejado por un chofer bastante cafre.
Subirían 4 meseros, la banquetera, hielos y un enorme pastel a un taxi pequeño. Nosotros ya teníamos todo controlado, con cámaras en el taxi y un pésimo chofer. Estaban a punto de llegar a la dirección de la despedida, cuando el taxista frenó bruscamente y el pastel se embarró en el parabrisas, lo que provocó que llegaran sin pastel a la despedida. Para entonces los meseros ya iban muy preocupados porque venían tarde y sin pastel.
Ya empezando a anochecer y con lluvia, los meseros llegaron al destino y la señora de la casa mando a Jenny a comprar otro pastel. Mientras, ella y la futura novia discutían frente a los meseros de que no se quería casar y la madre la obligaba porque Patricio (futuro esposo y actor DDP) es una persona con mucho dinero. Claro que para ver sus reacciones la novia les dijo que la aconsejaran.
En esos momentos llegó Patricio, un tipo engreído y patán. Le gritoneó a su novia y la amenazo que si llegaba a ir algún stripper a la despedida la mataba, les encargo a los meseros que no hubiera hombres en la fiesta y que no aceptaran propina por ningún motivo. Él se pondría de acuerdo con ellos después, ellos aceptaron y Patricio se fue. En esos momentos la novia aprovechó y hace una llamada por teléfono a su verdadero amor, mientras los meseros la cubren.
A la súper despedida iban llegando todas las invitadas: primas, tías, abuelitas, amigas y hasta las Limantur llegaron; por supuesto que también llego Jerry (mejor amigo gay de la novia) que fue la loca de la fiesta. Llevó unas orejas y colas de conejo para que los meseros se las pusieran.
A pesar de no estar muy convencidos con su disfraz, al final los meseros eran unos lindos conejitos. Jenny les pide que empiecen a servir bebidas y que cuiden los canapés que se darán en la fiesta. Mientras ellos servían las bebidas, Renato entra a la cocina para quemar todos los canapés. Una vez quemados, entra la Sra. de la casa y se pone como loca pues no tendría que darle de comer a las invitadas. Los meseros son regañados por la señora y ésta se ve en la necesidad de pedir unas pizzas para que las invitadas no se queden sin cenar, los meseros muy apenados le ofrecen una disculpa y dicen que no volverá a suceder.
El repartidor llega con las pizzas. En realidad, el que entrega las pizzas es el verdadero amor de la novia y pide a los meseros la busquen. Su objetivo es claro, hacer que la novia huya con él. Jerry entra a la cocina y descubre al amante, pide a los meseros le presten un uniforme de mesero al verdadero amor para que pueda ver a la novia sin ser descubierto. Se lo pone y comienza a repartir pizzas. Por fin lo ve la novia y le dice que se vaya pues puede haber problemas, no hace caso y se va a platicar con los meseros.
En esos momentos la prima llega con un stripper y todas las invitadas se emocionan. El stripper hace participar a los meseros y Jerry empieza a coquetearles a los meseros, todas las invitadas les dan billetes a los meseros y al stripper y, además, empiezan a asediar a los meseros, Jerry se va con uno, dos primas le hacen sándwich a otro, la abuelita se va con otro y tres amigas se van con el cuarto. Termina el show y la novia y el amante se van a la cocina, mientras la señora busca a su hija, empiezan a organizar los juegos que incluye jugar con los meseros, la abuelita se pone de pareja de uno y se hace la desmayada, todos los meseros se preocupan y en eso reacciona muy animada.
Cuando todo esta súper bien, la novia y el amante se besan y la tía de Patricio los ve y ella le avisa. En unos minutos llega Patricio con su guarura y dice que se acabó la fiesta porque le avisaron que un mesero estaba besando a su novia, el amante dice que él acaba de llegar y que el no tuvo nada que ver. Los cuatro meseros se desconciertan pero no confiesan que el amante esta ahí. Discuten con Patricio y él pide llamar su escolta. A unos instantes de los golpes, llegan Tony, Vanessa y Renato y le dicen a los meseros que éste fue su ¡Día de Perros!