Empresas familiares
EMPRESA FAMILIAR
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por: Elaborado por Pamela Mirell Malfavón Arroyo y dirgido por Dr. Carlos Miguel Barber Kuri
Fuente: Emprendedores

Aspectos Positivos y Negativos, que Engloban a una Empresa Familiar

Una empresa de tipo familiar se puede considerar como aquella que está constituida y manejada por los miembros de una misma familia, los cuales asumen por completo la responsabilidad de sus acciones.
‘Cuando los dueños deciden que su empresa continue siendo familiar, implica que el control del negocio se mantendrá dentro de la misma familia pasando por generaciones. ’
Algunas empresas familiares evolucionan y permiten la participación de amigos, empleados o ejecutivos que no son miembros de la familia, pero que aún así la empresa continúa con la escencia de su organización y control. En otros casos, algunas empresas prefieren dejar este modelo a fin de evolucionar hacia diferentes estadíos, lo que implica el incorporar a accionistas o inversionistas de manera directa o a través del mercado accionario.

Los fenómenos en torno a la empresa familiar son muy variados según el contexto en donde se esté hablando. Así en México, las empresas familiares ocupan entre el setenta y noventa por ciento del total de las organizaciones, la tasa de mortandad de las MyPymes ha sido del 80% durante los primeros dos años. Por otro lado, en España se presenta otro escenario, ya que el 87% de los propietarios planifican su sucesión, esperando que tanto la propiedad de la empresa como su dirección se mantengan dentro de la familia; en este último país, sólo el 13% restante planea venderla a terceros.

Las empresas familiares casi siempre empiezan siendo pequeñas y van creciendo con el paso de los años. En México existen muchas empresas familiares muy destacadas como lo son Bimbo y Comex que son excelentes ejemplos de lo anterior.
Exiten tres elementos que intervienen en una empresa familiar: la propiedad, el control y la dirección.

Una empresa familiar tiene ventaja en cuanto a que el control se mantiene dentro de la familia, sin embargo no por el hecho de que esté compuesta por integrantes de una misma familia quiere decir que no tenga problemas, muy por el contrario muchas veces resulta mucho más complicado que una empresa familiar tenga éxito que una empresa publica, debido a la dificultad para separar lo empresario de lo familiar, los diferentes criterios para manejar el negocio, la difícil comunicación incluso formal, la desconfianza en alguno de los miembros, los diferentes objetivos entre los socios, la sucesión, la superposición de roles, el vencer la resistencia de los seniors dejando sus puestos en el momento oportuno, el incorporar directivos no familiares, el garantizar que el sucesor sea competente, etc.
Todos estos problemas pueden llegar a afectar a la empresa porque se mezclan dentro de el negocio, con las relaciones familiares, por eso se tiene que tener mucho cuidado en no involucrar las relaciones familiares con las relaciones de trabajo.

Adicionalmente, las empresas familiares también se enfrentan a otros retos como lo son el allegarse del capital para operar y poder crecer, la conciliación entre los intereses de la familia con los de los de la empresa en materia de liquidez además de disposición de efectivo, la planificación financiera en momentos de cambio generacional, etc.
Por otra parte es indispensable superar las debilidades o conflictos que también atañen a la empresa familiar, tales como el nepotismo ( cuando la dirección de la empresa tiende a favorecer a los parientes en detrimento de ‘la mejor elección’ de personas, o bien, a pagar un mejor sueldo a un pariente o a alguien por ser de la familia), la autocracia ( que por lo general se presenta en el fundador que tiende a ver a los hijos como ‘más pequeños’ de lo que vería a un profesional de la misma edad), la dificultad general al delegar (, dado que el emprendedor-fundador posee un elevado afán de logro quizás mayor que el director de una empresa no familiar), el paternalismo, el anquilosamiento en las cabezas ( que aunque esto se da también en las empresas no familiares, es más común observarlo en las familiares, donde el ritmo de relevo es más por ‘biología’ que por el análisis de conveniencia).

Finalmente, existen varios factores que hacen que una empresa familiar pueda tener éxito, entre ellos está una planificación a largo plazo, la tradición y continuidad, el ambiente empresarial familiar, la responsabilidad social, la calidad de producción y el ser innovador y emprendedor.
Si todos estos factores se llevan a cabo, es muy probable que una empresa familiar tenga éxito y se desarrolle muy bien. Cuando esto pasa es cuando las empresas enfrentan el reto de institucionalizarse haciendo de esta etapa, la evolución decisiva para el futuro de la empresa.
Como ejemplo de lo anterior basta con mencionar que en Estados Unidos en 1973, el 20% de las 500 mayores empresas eran familiares (Motorola, Ford,... ). En 1983 el porcentaje de empresas familiares había aumentado hasta el 40%. Hoy se encuentran en torno al 95%. Además las mismas producen entre el 40 y 50% del PIB de ese país y representan un 40% aproximadamente de la fuerza laboral de la nación.

En España, las empresas familiares suponen entre el 65 y el 80% del total de las empresas, generando entre el 50 y el 65% del PIB y el 60% de las exportaciones. Además dan trabajo al 65% de la población activa española (8.5 millones sobre un total de 13 millones de personas).
En países como Gran Bretaña, Alemania, Francia, Estados Unidos o Japón, estas cifras son incluso superiores.
México tiene grandes posibilidades para poder generar un desarrollo económico sustentable a través de sus empresas. Ejemplos de las mejores prácticas con resultados positivos son viables de ser observados en todo el mundo, por lo que la probabilidad de lograr el éxito es muy alta.

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