En muchas ocasiones hemos escuchado que las PyMEs son el motor que mueve las economías mundiales, que son la semilla y la apuesta del futuro, que todos los grandes emporios internacionales iniciaron siendo tan sólo una PyME y que veamos hasta donde han llegado, siendo que no hay nada que no se pueda lograr con algo de constancia y perseverancia, sin embargo han sido más las ocasiones en que escuchamos que prominentes y prometedoras PyMEs, cuyos directores han sido constantes y diligentes en todas sus acciones, desaparecen de la noche a la mañana sin dejar rastro alguno, pero... ¿por qué? . Bueno las causas son muchas: falta de recursos, de una dirección definida, de compromiso, de visión a mediano y largo plazo, de planeación, en fin la lista es larga pero podemos englobar todo en una sola idea ‘ falta de bases sólidas’.
Pero ¿qué acaso no bastaba con la perseverancia para alcanzar el éxito? .La respuesta es muy simple, NO, no basta con tener sólo buenos deseos y perseverar en ellos para lograrlo, pues aquellas empresas que lo han alcanzado, además de esto también cuentan con una visión muy clara de que es lo que persiguen, así como con qué alternativas cuentan para hacerlo, esto mediante el uso de diferentes técnicas de las que disponen. Se que a estas alturas algunos de los que estén leyendo este artículo pensarán: ‘Vaya, entonces si yo no cuento con esos conocimientos mi empresa se irá irremediablemente a pique y no habrá nada que yo pueda hacer para evitarlo’, si ese es su caso amigo, permítame decirle que usted se equivoca y que sí hay formas en las que se puede guiar a su empresa al éxito.
1. Lo primero que tiene que hacer es reconocer su realidad.
En un foro acerca de la cultura de la innovación en el mercado latino, misma que tuvo lugar en la Universidad Anáhuac México Sur, al que asistí hace no mucho, el Lic. Fernando Valenzuela mencionaba al respecto que ‘la realidad nos tiene que doler e indignar para poder proceder a cambiarla’. Así que reconozca su realidad, no la oculte ni la maquille, sino que acéptela tal cual es, pues solo así podrá saber con certeza cuales son las medidas mas adecuadas a seguir.
2. Pida ayuda.
Algo que tuve la oportunidad de aprender del pensamiento y forma de trabajo del celebre Lic. José Ángel Conchello (Q.P.D.) , es que ‘es tonto el que no sabe, pero es mas quién no pregunta’. No es pecado ni falta capital al no saberlo todo, de hecho ninguno de nosotros nace sabiendo, así que si tiene dudas en algún aspecto, acérquese a quien sí sabe. En México existen muchas y muy diversas instituciones cuyo único fin es prestar ayuda así como asesoría a las PyMEs. 3. Confíe en la gente y aprenda a trabajar en equipo.
Sé que varios de quienes me han seguido hasta aquí en este momento deben haber hecho una cara de interrogación, ‘¿Qué confíe en la gente?’, ¿trabajar en equipo, ¿pero de que me está hablando? . Si yo he crecido bajo la cultura de que ‘si quieres que las cosas se hagan bien, hazlas tu mismo’ y esto no es culpa suya, después de todo millones de personas en Latinoamérica también lo han hecho, sin embargo esa es una debilidad. De acuerdo con el Lic. Ricardo Skertchly, las PyMEs mexicanas deberían considerar los modelos de asociación existentes en otras partes del mundo. A este respecto, el Dr. Daniel Navas, miembro de la ONU y de la Organización Internacional del Trabajo, mencionaba el ejemplo de los ‘ consorcios italianos’ que son asociaciones gremiales de trabajo cuya única finalidad, es alcanzar un beneficio mutuo para todas las partes sin importar las creencias o preferencias de estas, sino los resultados y la sinergia de su unión. Recuerde que dos cabezas piensan mejor que una.
4. Pierda el miedo al cambio.
La única constante en este mundo, es el cambio, así que desee a sí mismo la oportunidad de mejorar y de evolucionar. Recuerde que lo que no cambia y se adapta a las nuevas condiciones, termina por extinguirse, así que arriésguese a probar nuevas formas de hacer las cosas y deje de lado el miedo al fracaso, pues si bien es cierto que tiene la oportunidad de fallar, siempre tendrá la oportunidad de levantarse.
Finalmente amigo, ahora que sabe todo ésto estará de acuerdo conmigo que hay mucho que usted puede hacer para mejorar su empresa además de hacer que esta trascienda y sin engrosar las estadísticas de las PyMEs desaparecidas, sólo recuerde es preferible ser partícipe de los cambios históricos a simplemente ser un observador pasivo de los mismos, por lo que la decisión queda en sus manos.