Introducción En el entorno actual de negocios, las empresas disponen de escasas alternativas para administrar sus niveles de utilidades. Una causa de este problema radica en que la mayoría de las industrias presentan un nivel de competencia muy alto entre los negocios que las conforman, por lo que en la mayoría de los casos, los participantes tienen escaso o nulo control sobre sus precios de venta.
Algunas industrias funcionan bajo el esquema de ‘competencia monopolística’, el cual consiste en un mercado en el que concurren muchos oferentes. En este tipo de mercado, cada vendedor ofrece un producto diferenciado, pues el vendedor tiene la opción de agregar a su producto ciertas ‘características’ que lo hagan parecer diferente a los ojos del consumidor, resultando en un limitado nivel de control sobre el precio del bien ofrecido.
El problema se acentúa en el caso de la llamada ‘competencia perfecta’, en donde un grupo amplio de oferentes y demandantes comercializan un bien homogéneo. Todos los vendedores son precio-aceptantes, con un nivel de control nulo sobre el precio del bien.
Menores Costos, Mayores Utilidades
El objetivo final de toda empresa con fines lucrativos es el de generar utilidades económicas ( diferencial positivo entre el precio de venta y los costos). A fin de incrementar éstas, se requiere al menos una de dos condiciones: incrementar los precios de venta o reducir los costos de operación. La mayoría de las empresas tiene escaso o nulo control sobre sus precios, lo cual obliga a la organización individual a orientar sus esfuerzos hacia la administración de los costos como el medio alternativo para incrementar los márgenes de utilidad. Se ha demostrado que los problemas derivados de la administración de los costos constituyen una de las más importantes causas de mortandad de las PYMES
La empresa puede optar por utilizar su administración de costos como una herramienta de gestión estratégica, la cual debería ser incorporada a sus procesos de planeación de largo plazo. Las estrategias son críticas para el desempeño de todas las organizaciones y las que resultan adecuadas se traducen en desarrollo de ventajas competitivas para éstas. En consecuencia ha surgido el concepto de la administración estratégica de costos, la cual es en sí ‘un sofisticado entendimiento de la estructura de costos de una empresa que permite encontrar un camino para obtener ventajas competitivas’ . El campo de estudio de la administración estratégica de costos no se limita al ámbito de las empresas industriales sino que abarca a cualquier organización, pudiendo dedicarse ésta a actividades únicamente comerciales o a la prestación de servicios. Por ello, resulta indispensable para toda organización el conocer sus niveles de costos de operación y de producción, siendo aún más importante analizarlos detalladamente y en consecuencia controlarlos en forma adecuada.
Los Sistemas de Control de Costos en las PYMES Mexicanas
Las pequeñas empresas representan una importante fuente de trabajo en México, ya que junto con las microempresas generan el 80% de los empleos. Sus sencillas estructuras administrativas les conceden un mayor margen de maniobra para incursionar en proyectos administrativos innovadores, enfrentando un menor riesgo.
Es práctica común que en las PYMES, con la idea de incrementar los márgenes de contribución, se tomen decisiones relacionadas con la reducción arbitraria de costos sin considerar que estos ‘recortes’ amenazan en su generalidad la calidad o a la operación de la entidad, principalmente porque se enfocan a los síntomas y no las causas reales de los costos.
El primer paso para poder llevar a cabo un análisis realista y estratégico de los costos de producción y operación es contar con los sistemas de registro adecuados para tal fin. La experiencia que la mayoría de las empresas micro y pequeñas carecen de mecanismos adecuados para el registro de sus costos, lo que no les permite contar con información adecuada y oportuna para apoyar la toma de decisiones a este respecto.
De acuerdo con Hicks , los beneficios que las empresas obtienen por contar con información detallada de sus costos de producción son muy superiores en comparación con la inversión realizada para diseñar los sistemas. Adicionalmente, las PYMES en su mayoría no tienen que efectuar fuertes inversiones para conocer y controlar sus costos. Puede bastar con un sencillo programa de cómputo ( que suele ser suficiente una hoja de cálculo) y dedicar un poco de tiempo a diseñar los procedimientos de control adecuados.
En conclusión, las PYMES mexicanas que pretendan lograr un liderazgo en costos, deben desarrollar los mecanismos necesarios de registro, análisis y control para conocer además de administrar adecuadamente sus costos de producción y operación. De esta forma estarán en posición de diseñar e implementar un esquema de administración estratégica de costos. No es una meta inalcanzable y los beneficios a obtener realmente valen la pena.