GUADALAJARA, México, mar. 24, 2003.- El Programa para Arte en Medios Audiovisuales otorgó la beca proporcionada por las fundaciones Ford y Rockefeller a seis cineastas mexicanos para la realización de proyectos cinematográficos en el transcurso del año entrante.
Gerardo Tort, Alfredo Solomón, Valentina Leduc, Ricardo Nicolayevsky, Juan José García Ortiz y Rafael Lozano-Hemmer fueron los afortunados seleccionados de entre 34 proyectos que recibirán 20 mil dólares en apoyo a la realización de los mismos.
“Si bien esta suma no alcanza para la producción de un filme, el recibir este dinero de esta forma nos proporciona una serie de ventajas; nos da independencia para manejar el proyecto como lo tenemos planeado, y a la vez el hecho de estar respaldados por instituciones internacionales nos abre muchas puertas”, comentó el realizador de De la Calle, Gerardo Tort.
En palabras de Tania Blanich, miembro de la Fundación Rockefeller, el organismo busca innovación y frescura en la historias para poder ser seleccionadas:
“Buscamos el ‘wow’, no importa si la narrativa es tradicional, pero que tenga ese factor sorpresa, original, y estos seis talentosos seleccionados lo tienen”, comentó Blanich en entrevista desde la Muestra de Cine Mexicano en Guadalajara.
Bajo este parámetro, Solomón trabaja en Data, un video experimental regido por la línea del morbo del espectador, a quien se invitará a navegar dentro de un CD ROM el cual contendrá imágenes, textos, audio y video.
LOS BECARIOS
García Ortiz optará por un documental de chinantecos de Oaxaca. La Morada del Rayo tratará sobre la leyenda de dicho pueblo indígena, que solía creer que en una laguna vive el rayo de la tormenta.
“Lo que busco es acercar a los jóvenes a la tradición de estos pueblos y a estas leyendas que se van perdiendo. También quiero que de alguna manera se recupere el respeto y la visión de sabios hacia los ancianos”, explicó García.
Leduc presentará la ficción Changos en la Cama, en donde el azar juega un rol primordial desde el interior de los personajes, y en la que los protagonistas son a su vez los antagonistas de la historia.
“Me interesa mostrar la transformación de una familia a partir de la llegada de un nuevo integrante, así como las similitudes del ser humano con el mono y sus relaciones afectivas”, comentó la única cineasta mujer merecedora de la beca Rockefeller.
Nicolayevsky por su parte presentará una serie de retratos de artistas y científicos con el objetivo de “captar la esencia espiritual de una generación”; en tanto que Tort nos sumergirá en el viaje al pasado de un individuo en busca de su hermano.
“El contexto reflejará las atrocidades por las que pasó el México de los años 60, 70 y 80; épocas en las que hubo guerrillas no reconocidas por las instituciones gubernamentales... Más que un filme de denuncia, pretendo que sea un material con bases documentales para la autoreflexión, y que un vistazo al pasado sirva para proyectar al futuro”, declaró Tort.
Actualmente la beca Rockefeller se otorga únicamente en México y Estados Unidos, con planes de expansión a Sudamérica en los próximos dos o tres años.
Algunos de los trabajos surgidos de dicha convocatoria que se pueden ver este año son: Zurdo de Carlos Salces, Recuerdos de Marcela Arteaga y Mil Nubes de Paz, también de realizadores mexicanos.