'Dios' aparece en México

 
 
 
por: Claudia Castilla Pazos
Fuente: esmas.com
 

Estreno de la cinta brasileña 'Ciudad de Dios'

 
GUADALAJARA, MÉXICO, mayo 1, 2003.- Un inmenso placer resulta de la experiencia de ver Ciudad de Dios, cinta brasileña producida por Walter Salles, bajo la dirección de Fernando Meirelles, que se estrena en la ciudad.

Una historia que plasma una realidad tan cruda como lo es la de los adolescentes de las favelas en Río de Janeiro, que roban, trafican y matan para sobrevivir bajo la ley del más fuerte, debe forzosamente discutirse con quienes fueron testigos de su realización.

Katia Lund, co-directora de la cinta, disipa las dudas sobre si la violencia en pantalla sobrepasa la realidad:

“Si bien esta historia de Ze Pequeño, el pandillero dueño de la llamada Ciudad de Dios, tuvo que ser adornada por así decirlo debido a que él murió y no estuvo para contar su versión, mi experiencia dentro de las favelas ha sido incluso peor a lo que acabas de ver. Yo comencé como asistente de Walter Salles para Central do Brasil y fue ahí donde me abrieron los ojos de que esta gente no pondrá las manos al fuego por nadie y de lo celosos que son para cuidar su territorio”, comentó Lund.

ALGUNOS DETALLES DE LA PRODUCCIÓN

Para el rodaje de Ciudad de Dios, sin embargo, no hubo sets en estudio, filmaron literalmente dentro de las favelas con jóvenes residentes como actores:

“Comenzamos a hacer los castings en el 2000 al que acudieron 2 mil chicos. De ellos seleccionamos 200, algunos tomaban clases de canto, de baile o teatro callejero, pero otros como Zé Pequeño nunca había estado frente a una cámara... Jamás tuvimos problemas con ellos, estaban muy emocionados con la idea de hacer una película y por lo mismo ponían mucha atención y empeño”.

Mas no es tan fácil entrar a estas favelas y comenzar a rodar; Lund explica que para ello debes conocer a alguien de adentro que te permita el acceso y te proteja una vez dentro.

Ciudad de Dios se basa en la novela de Paulo Lins, un residente de dicho barrio desde los siete hasta los 20 años de edad. En su libro dejó plasmadas sus vivencias repletas de temor y represión. Alexandre Rodrigues, Petardo en la cinta, es el equivalente de Lins. Encarna a un adolescente cuyo hermano murió en manos del gangster más respetado cuando éste era todavía un niño.

Decidido a alejarse de tal ámbito se interesa por la fotografía, de donde obtendrá casualmente un trabajo haciendo tomas de los actos de las pandillas. Rodrigues, presente también en la Muestra de Guadalajara, platica sobre su experiencia:

"Tengo 19 años y aunque había estudiado algo de teatro en realidad ni si quiera con esta película me considero un actor en toda la extensión de la palabra. Yo he vivido en este ambiente así que no fue tan fácil reflejar cómo es. Pero sí creo que se exageró en cierta medida sobre todo las escenas de los chiquillos cargando sus pistolas por las calles como si nada. No es así la cosa pero está bien, entiendo que son razones cinematográficas (ríe)”.

LAS REFERENCIAS

No obstante las posibles exageraciones, el filme retrata una condición generalizada en Latinoamérica y probablemente en el mundo: el creciente crimen organizado que incluye la corrupción de las autoridades, tráfico de drogas y armas, y una generación de jóvenes en decadencia.

No es descabellado pensar en Ciudad de Dios como una mezcolanza de Buenos Muchachos, La Vida en el Abismo y Amores Perros, tanto en trama como en técnica, y Lund lo admite:

“Sí, es la necesidad de contar sucesos reales que son alarmantes, y si este tipo de cine está apareciendo en todo el mundo es porque hay algo de verdad detrás, y es preocupante”.

Ciudad de Dios, cinta adquirida y distribuida por Buenavista, ha ganado premios en el Festival de Toronto, el Festival de la Habana y el de Cartagena, además de haberse presentado en Cannes y de obtener una nominación al Globo de Oro como mejor filme extranjero.

 
 
 
Una escena de la cinta brasileña 'Ciudad de Dios'.
Una escena de la cinta brasileña 'Ciudad de Dios'.
Foto: esmas.com
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